Las casas, de un plan nacional, fueron entregadas sin terminar y con falencias estructurales. El responsable de la construcción
Una serie de graves denuncias involucra a la jueza de Cruz del Eje Clara Luna y a su hijo por distintas irregularidades en la construcción de viviendas pertenecientes a un plan nacional.
Se trata de 39 unidades habitacionales desarrolladas en el denominado barrio Cáritas de aquella ciudad.
Según demuestra un informe presentado por el programa ADN, que se emite por canal 10, las viviendas fueron entregadas con serias falencias y sin terminar, pese a que los reportes enviados a la Nación aseguraban que los trabajos habían sido concluidos en su totalidad.
Tales trabajos corrían bajo responsabilidad de José Luis Manzano, hijo de la magistrada que se desempeña como camarista en los Tribunales de Cruz del Eje.
Distintos testimonios presentados en el mismo informe aseguran que la designación de la empresa de Manzano se realizó a partir de la fuerte influencia ejercida por Luna.
Sin aberturas ni conexiones
Los beneficiarios de las viviendas presentaron a las cámaras las fallas con que recibieron sus módulos.
Además de las aberturas, las unidades carecen de conexión a las redes de energía y de agua.
Por otra parte, presentan fallas estructurales que pueden derivar en problemas estructurales aún más serios.
Por robo
Precisamente, algunas de esas fallas son atribuidas al robo de materiales que habría perpetrado el grupo familiar que integran Manzano y Luna.
De acuerdo a las denuncias de los vecinos del barrio Cáritas, los obreros habrían derivado materiales para una construcción que la familia realiza a escasos metros del lugar.
Dichas denuncias fueron refrendadas por algunos albañiles que, aseguran, descargaron mallas de contención y ladrillos en dicho terreno.
A la justicia Federal
Pablo Olmos, denunciante, asegura que la causa ya pasó a manos de la Justicia Federal, porque se han afectado fondos del tesoro nacional.
En diálogo con Crónica Matinal, Olmos aseveró que la familia Manzano ha desarrollado una vivienda en cercanías del barrio Cáritas.
"Es una construcción particular, a la que iban parte de los materiales. Entre ellos, las mallas metálicas que se debían instalar en las viviendas del Plan. Por ende, esas casas no las tienen y corren el riesgo de sufrir desprendimientos", indicó.
Por otra parte, señaló que la propia jueza Luna amenazó a los vecinos.
"Usó la investidura para infundir mjiedo a aquellas familias que esperaban un techo, a los fines que no denuncien. Les decía que les iba a quitar las casas", aseguró.
