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El cóndor pasa, el albatros no….

mlafuente
Por Manolo Lafuente
@MANOLOLAFUENTE

El avistaje o avistamiento es una afición desarrollada como ocio que se basa en el arte de reconocer las distintas especies de aves por su plumaje o canto.

Algunos se dedican a enlistar las distintas especies: ”puedo enseñarte a volar, pero no seguirte el vuelo” cantaba Zitarrosa en “Milonga para una niña”

Otros se fascinan con la parte científica y más que el vuelo, siguen la pista el rastro.

¿Que resultaría si ambas actitudes se centraran sobre el cóndor y el albatros?

Quechua, el kuntur traducido a cóndor es el ave no marina de mayor envergadura del planeta que anida entre los mil y cinco mil metros en formaciones rocosas inaccesibles.

Símbolo nacional de BoliviaChileColombiaEcuador y Perú, es considerada Patrimonio Cultural y natural de Sudamérica, siendo  monumento natural de Chile desde el 2006.

El albatros es bastante más modesto, física y simbólicamente.

Su nombre viene del inglés pero se origina en el portugués Alcatraz como la ominosa ex prisión, y de las veintidós especies reconocidas, ocho son vulnerables, seis corren peligro de extinción y tres se encuentran en peligro crítico de extinción.

El Cóndor bautizó a la operación que coordinó acciones y mutuo apoyo entre las cúpulas de los regímenes dictatoriales del Cono Sur de América — Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y esporádicamente, Perú, Colombia, Venezuela, —con participación de los Estados Unidos, llevada a cabo en las décadas de 1970 y 1980.

El Plan Cóndor se constituyó en una organización clandestina internacional para la estrategia del terrorismo de Estado que instrumentó el asesinato y desaparición de decenas de miles de opositores a las mencionadas dictaduras, la mayoría de ellos pertenecientes a movimientos de la izquierda política.

Siguiendo, también en lo simbólico, su inferioridad, “Albatros” es un cuerpo de la  Prefectura Naval que colaboró altamente en Malvinas con…¡una oficina!

Y en democracia…la puso en peligro.

En diciembre de 1988 se rebeló contra el gobierno de Alfonsín, para reaparecer, 36 horas después, frente a los portones de la Guarnición Militar Campo de Mayo, sumándose así a los efectivos del Ejército sublevados por el Coronel Seineldín en la Escuela de Infantería.

Y el 3 de diciembre de 1990 ocupó militarmente el puerto de Buenos Aires, rebelándose contra el gobierno de Menem. 

El cóndor, como la canción, ya pasó.

El albatros no.

Acaba de reprimir a compatriotas antecesores en ´éste nuestro suelo, ahora dentro de un marco democrático.

Que es, precisamente, lo que agrava su accionar.

Mejor no seguir ese vuelo…

OPINIÓN


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