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Las redes sociales, arena de la discusión por el aborto
Desde la presentación del proyecto que se debate en Diputados, el tema ha sido tendencia y reflejo de masivas movilizaciones.
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El álgido debate abierto en toda la sociedad a partir de la presentación del proyecto de ley para despenalizar la práctica del aborto en Argentina tuvo su lógica repercusión en las redes sociales, convertidas en una caja de resonancia de los humores sociales.

En cada una de las redes, usuarios individuales, per se o como parte de un grupo, colectivos definidos, académicos, funcionarios, intelectuales, periodistas, conductores y hasta actores se inclinaron para brindar su opinión sobre el controvertido tema.

Muchos aprovecharon la potencialidad de cada red como herramienta, adecuando sus modos e ideas. Muchos otros prefirieron dar su opinión, sin pretensiones de persuasión. Otros apelaron a argumentos emotivos. Tantos, cayeron en la divulgación de contenidos falsos.

Mientras en Twitter predominó una discusión encarnizada, repleta de alusiones personales y ataques, mayormente entre usuarios desconocidos entre sí, en Facebook abundaron las apelaciones emotivas tendientes a intentar persuadir a contactos.

A su vez, cada movilización convocada por grupos en favor o en contra del proyecto contó con sus reflejos en las redes sociales, donde se continuaba la puja por establecer la predominancia de cada postura.

En la antesala de la votación en Diputados, distintos análisis coinciden en señalar que las posturas en favor de la ley resultaron más sólidas que las opiniones contrarias. Ello responde esencialmente a la continuidad de un trabajo de militancia en redes sociales que reconoce a las movilizaciones contra la violencia de género y las iniciativas por derechos humanos como antecedentes.

Los mismos estudios coinciden en señalar a las mujeres, en particular las menores de 30 años, como las más activas entre las expresiones a favor de la despenalización del aborto. Como contrapartida, personas mayores, con preminencia de hombres, han conformado la mayoría de las opiniones contrarias a tal postura.

De igual manera, destacan a las organizaciones colectivas como voceros visibles y afiatados de las propuestas en favor del proyecto. Por el contrario, cuentas de reciente creación y escasa participación previa parecieron sumarse a las discusiones, sin generar un corpus orgánico.

Esfuerzos coordinados

Precisamente sobre las conversaciones en Twitter se centró un análisis realizado por el consultor Luciano Gallup, difundido por mundotkm.

El mismo se basó en la comparación de dos hashtags con sentidos antagónicos: #NiUnaMenos y #AbortoNoEsNiUnaMenos.

Entre los resultados más destacados, destaca que 20 cuentas anti aborto concentraron 10% del volumen, mientras que las pro aborto solo 1.5%. También, se centra en la atención repentina por el tema: el promedio de tuits por cuenta de #NiUnaMenos fue de 1.7 mientras que el de #AbortoNoEsNiUnaMenos fue de 3,4; en las primeras dos horas, cada cuenta anti aborto generó casi 6 tuits, frente a 1.7 en promedio de la vereda contraria.

"Los impulsores de #NiUnaMenos son 234 cuentas verificadas, que generan legitimidad y confiabilidad, mientras que #AbortoNoEsNiUnaMenos proviene de cuentas que no se comprobaron que pertenezcan a usuarios reales, porque solo 3 han sido chequeadas por la red social", remarca el texto.

"Los tuits de #NiUnaMenos fueron 4 veces más que los de #AbortoNoEsNiUnaMenos. El alcance fue casi 13 veces más", añade. Ello constituye, según Gallup, "el primer indicio de conversación orgánica contra minoría charlando entre ellos".

El consultor también se detuvo a observar la fecha de la creación de cuentas. Tomando como referencia una caminata anti aborto, concluyó que 300 cuentas que participaron en Twitter ese día se habían creado los dos días anteriores.

"Todos estos indicios — las cuentas nuevas, no verificadas, la explosión de tuits iniciales para instalar un trending topic en agenda, la concentración en pocas manos de mucho contenido, la propagación de un tema único — demuestran que la actividad de los grupos anti aborto en Twitter no es orgánica, sino que surge de esfuerzos coordinados", sentencia el análisis.

"Es difícil comprobar si se trata de bots o robots, o de una red profesional contratada para este propósito, lo que sí es un hecho es que el fenómeno carece de las propiedades distintivas que vuelven un movimiento genuino en redes sociales: no es auto-generado de forma espontánea, por usuarios que representan personas reales, sino por una activa militancia anti aborto", añade.

Mejor manejo

En Córdoba, la agencia FeedBack realizó su propio estudio, en el período transcurrido entre el 25 de abril y el 20 de mayo, también sobre los discursos de la red de microblogging.

Según detalló a Canal 10, pudo delimitar dos comunidades bien diferenciadas: por un lado los que están a favor de la despenalización, que aglutinan dos tercios de las cuentas relevadas, por otro quienes están en contra del aborto. También destacó la existencia de usuarios provenientes de otros países latinoamericanos.

"Se manejó mejor lo que nosotros denominaríamos la comunidad pro legalización del aborto. Manejaron mejor los códigos de Twitter. Por ello, pudieron viralizar los mensajes. En ese grupo se detectan mayormente mujeres, menores de 30 años. En contra de la despenalización, en su mayoría son hombres, mayores de 35 años", precisó Gastón Toro, gerente general de la firma.