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Los extremos

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Por Guillermo Goldes
@GUILLEGOLDES

Siempre supimos que la montaña más elevada del planeta es el Monte Everest, el gran coloso del Himalaya. Su cumbre está a unos 8.848 metros sobre el nivel del mar, aproximadamente. Recientemente nos enteramos de que, respecto del centro de la Tierra, la cima del volcán Chimborazo, en Ecuador, se halla más alejada. La diferencia es de unos 2 kilómetros, y se debe a que el nivel del mar en Ecuador es mayor al que tendría, proyectado, en la región del Himalaya.

Es que la Tierra tiene un leve abultamiento en el Ecuador. El diámetro del planeta es mayor en el Ecuador que en otras latitudes, y eso es a su vez producto de la rotación de la Tierra. Para corroborarlo, nada mejor que algunos números: el radio de la Tierra medido sobre el Ecuador es máximo y vale 6.378 km, mientras que el radio medido sobre los polos es mínimo: unos 6.357 km. Volviendo al caso de nuestras ilustres cumbres, el Chimborazo sigue siendo más pequeño que el Everest, pero su base y su cumbre se ubican más lejos del núcleo terrestre que las de la gran montaña asiática.

Dicho sea de paso, el Himalaya es la mayor cordillera del Mundo, y se viene elevando durante algunas decenas de millones de años debido a la colisión de dos placas continentales: la de la India que deriva hacia el Norte y la enorme placa de Eurasia. El pico más elevado de esta cordillera toma el nombre de un topógrafo galés que trabajó por años realizando mediciones en la India: George Everest.

En las capas más bajas de la atmósfera, la temperatura baja unos 6 grados por cada kilómetro que se asciende, en promedio. Por eso, la temperatura en la cima del Everest es aproximadamente 55 grados centígrados más baja que a nivel del mar. Y la presión atmosférica es allí arriba apenas un 35% de la registrada a nivel del mar. También la cantidad de oxígeno disponible en el aire es un 35% de la existente en una playa cualquiera. Temperatura, presión y concentración de oxígeno muy bajas hacen que las condiciones en ese sitio sean imposibles de soportar por más de unos pocos minutos, para cualquier ser humano. Para colmo, a causa de la baja presión el agua hierve a apenas 70 grados centígrados, por lo que cocinar una reconfortante comida caliente tampoco es fácil.

Si hablamos de lugares hostiles para las personas, debemos mencionar la zona en la cual se emplaza la base rusa Vostok, en la Antártida. Está situada en el “Polo del Frío”, el lugar en el cual se han medido las temperaturas más bajas: 89 grados bajo cero. Y tiene también otras particularidades. Allí, sepultado bajo una gruesa capa de hielo de más de 3 kilómetros de espesor, se encuentra el Lago Vostok. Su superficie líquida se halla 500 metros por debajo del nivel local del mar. Tiene más de 300 metros de profundidad y se considera que el agua que contiene no se ha renovado en millones de años: su estudio aporta datos muy importantes sobre la historia del clima, y quizás de la vida, en la Tierra. Es un verdadero ambiente fósil aislado de los vaivenes atmosféricos.

El “Polo de Inaccesibilidad” terrestre se encuentra en Asia, en la Provincia China de Xinjiang. Es el punto continental más alejado de cualquier costa; está a más de 2.500 km de distancia de la más cercana. A la inversa, el “Polo de Inaccesibilidad” marítimo se encuentra en el Pacífico Sur, unos 2.800 km al norte de la Antártida y unos 3.500 km al oeste de la costa chilena. Se trata en ese caso de la región del mar más alejada de tierra firme, y se la suele denominar Punto Nemo.

En el agua

Si nos referimos al mar, debemos decir que 10 metros de columna de agua pesan aproximadamente lo mismo que 10 kilómetros de columna de aire. Como nos enseñó nuestro tour virtual por el Everest, una columna de diez kilómetros de atmósfera contiene casi todo el aire que nos rodea. Recapitulando, por cada 10 metros que se desciende en el mar, la presión aumenta aproximadamente en una atmósfera. Así a 20 metros de profundidad, la presión es de unas 3 atmósferas. Y a once mil metros de profundidad la presión es aproximadamente 1.100 veces mayor que a nivel de la superficie del océano. Es lo que ocurre en la fosa de las Marianas, el punto más bajo del fondo marino. La temperatura del agua allí es aproximadamente de cuatro grados centígrados. A esa temperatura, la densidad del agua es máxima y por lo tanto ésta se va al fondo. Aguas más cálidas o más frías son menos densas, y se encuentran en capas más superficiales.

Bajo el continente

El punto de la superficie continental más bajo del planeta se encuentra en la zona del Mar Muerto y está a 425 metros bajo el nivel del mar. En nuestro país existe una gran depresión del terreno en el Gran Bajo de San Julián, provincia de Santa Cruz: aproximadamente 100 metros por debajo del nivel del mar. 

¿Y qué sucede si nos adentramos en las profundidades de la Tierra? La temperatura en la corteza terrestre aumenta aproximadamente un grado centígrado por cada 30 metros que se desciende. A los 3 km de profundidad la temperatura ya es cercana a la del punto de ebullición del agua. Para calcular la presión que se soporta allí abajo se puede pensar que la densidad del granito es aproximadamente 2,7 veces mayor que la del agua. Es decir que un cubo de granito de un metro de lado pesa unas 2,7 toneladas. El granito es la roca más abundante en los continentes y compone, por ejemplo, la mayor parte del macizo de Achala en nuestras Sierras Grandes. Entonces, apenas a cien metros de profundidad bajo la roca, la presión sería ya de 30 atmósferas. Presión elevada y calor insoportable en lo profundo; no parece caprichoso que diferentes tradiciones ubiquen el Infierno bajo tierra.

Sin embargo no deberíamos olvidar, si hablamos ahora de condiciones de vida extremas, que el lugar más alejado al que los seres humanos hemos llegado fue la Luna, a 380.000 km de distancia de casa. Y que a 400 km de altura sobre nuestras cabezas hay una pequeña población, de astronautas en este caso, orbitando alrededor de nuestro Mundo en la Estación Espacial Internacional. Una vivienda extravagante y extrema.

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