Carla murió en 2006. Padecía una parálisis y daños cerebrales severos. Tenía nulas chances de mejorar. Su padres decidieron no c
La ley denominada de la llamada “Muerte Digna” aprobada recientemente en el Congreso de la Nación, da continuidad y una salida al histórico debate sobre cómo actuar en los casos de pacientes con enfermedades terminales y/o irreversibles. El sufrimiento, los costos y el esfuerzo profesional y humano que significa muchas veces sostener con vida a un ser humano en una situación de falta de salud o daños extremos, genera siempre un fuerte desgaste dentro de, sobretodo, el entorno familiar del afectado.
A los fines de entender lo que significa para una familia tomar semejante decisión, recordamos aquí el caso de la joven Carla, quien falleció en el año 2006 luego de padecer por más de dos décadas las graves secuelas que le dejó una parálisis cerebral sufrida en sus primeros años de vida. Laura Galucio, la mamá, contó a Canal 10 todo lo que hicieron por la pequeña. Durante años, recibió tratamientos y procesos de rehabilitación que, según expresó, no surtieron ningún efecto de mejoría.
Fue sometida a numerosas intervenciones médicas, hasta que en un momento hubo una complicación pulmonar que significaba otra operación y la colocación de aparatos de respiración mecánica. Los médicos admitieron en aquel momento que todo lo que se hiciera no significaría más que extenderle algo más la vida a Carla. En ese marco y después de luchar por años, la familia, tras reunirse con los médicos y un comité ético en la clínica donde estaba internada, resolvieron que era momento de tomar una decisión más importante.
“Yo dije, si yo la cuido tanto para que tenga una buena calidad de vida, no puedo ser egoísta y llegado su momento quererla tener el tiempo que fuera enchufada a una máquina”, reflexionó. Inmediatamente admitió que “el tema es difícil, porque uno lo va viviendo a través de los años y sabe que en algún momento llega... y yo quería que ese momento sea de la mejor manera posible”. Tras la dura decisión, dijo sentir “paz de conciencia”.
