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Oliver: estadísticas también para futbolistas amateurs
Cordobeses desarrollaron un dispositivo que permite medir el rendimiento de cada jugador después de los partidos.
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El Mundial de Rusia marca una referencia insoslayable en materia de tecnología. (Ver: Rusia 2018 marca tendencia como el Mundial más tecnológico) Desde la aplicación del VAR (video asistente del referí) hasta la transmisión en 4K muchos avances se convertirán en cotidianos a partir de esta Copa.

Entre ellos, la decidida incorporación de los análisis de datos para los partidos. Aunque los equipos más importantes los aplican desde hace años, el avance del Big Data, junto a la mayor producción de herramientas digitales (desde pulseras y pecheras con chip hasta cámaras), permite que buena parte del mundo se disponga de la posibilidad de conocer aspectos cuantitativos que refieren al rendimiento de un jugador y de un equipo.

Porcentaje de posesión de pelota, distancia recorrida por un jugador, pases entregados, forman parte ya de análisis de cualquier partido. Los datos quedan en manos de directores técnicos, preparadores físicos, asistentes y de los propios jugadores. También se expresan en las transmisiones televisivas.

Claro está, todas estas herramientas forman parte del mundo del fútbol profesional. Especialmente, al de campeonatos de trascendencia internacional. Las competencias que no persiguen otra finalidad que la diversión, con moderadas dosis de competencia per se, aún no han incorporado tal rigor.

Al menos hasta ahora...

Oliver

Emprendedores cordobeses han desarrollado un sistema que permite a los futbolistas amateurs contar con la tecnología necesaria para poder medir su propio rendimiento.

Oliver parte de un dispositivo que se puede colocar debajo de la media, en la parte posterior de la pierna. Provisto de GPS, acelerómetros y giroscopio, el chip interior del dispositivo recopila todos los movimientos que realiza el usuario.

Este aparato se sincroniza con la app descargada en el teléfono celular a través del Bluetooth. Una vez acumulada la información comienza el análisis propiamente dicho. Kilómetros recorridos, velocidad de desplazamientos, velocidad máxima, contactos con la pelota: todo queda registrado.

Tales variantes pueden desmenuzarse en rendimientos individuales o en funcionamientos colectivos. Incluso, permiten trazar el conocido mapa de calor para delimitar las zonas más y menos recorridas en el campo de juego.

Los creadores de Oliver aseguran haber realizado centenares de pruebas en la ciudad de Córdoba y en España, mercado al que esperan lanzarse en los próximos meses.

Aunque el dispositivo tendrá un costo final cercano a los 100 dólares, la app complementaria será de descarga gratuita.