Google+
Surrbac: "Los empleados son esclavos, como con Milagro Sala"
La concejala Laura Sesma denuncia corrupción en el sindicato. Cobrarán 8300 pesos a sus trabajadores para fiesta de fin de año.
imagen
Laura Sesma - AM580 / Cara y Cruz

En las últimas horas se conoció que el Sindicato Único de Recolectores de Residuos y Barrido de Córdoba (Surrbac) -que continuará prestando su servicio en la ciudad por los próximos ocho años-, cobrará, obligatoriamente, a sus empleados una tarjeta de 8300 pesos para la fiesta de fin de año.

La concejala por Partido Socialdemócrata, Laura Sesma, quien ya ha efectuado otras denuncias contra el Surrbac, en diálogo con Cara y Cruz, por radio Universidad dijo: “Esto es un escándalo. Es una situación de corrupción a la vista de todo el mundo”.

Comparó la situación de la empresa con la labor de la dirigente de Tupac Amaru en Jujuy: “Muchos empleados del Surrbac son esclavos de ellos, un estilo Milagro Sala. Ellos deciden quien entra a trabajar y quien no, administran los puestos de trabajo como un botín”.

Sesma consideró que “esas tarjetas las pagamos nosotros porque sale de fondos espurios”. Detalló que los trabajadores de esa empresa ganan 40 por ciento mas de lo que señala el convenio de Camioneros y de otros trabajadores que están en el servicio de la basura, gracias a un acuerdo firmado con la Municipalidad de Córdoba. Sin embargo, luego, desde el sindicato, con este tipo de prácticas, se le descuento un monto relevante.

“Acá hay un nivel de complicidad y de silencio de la política. Yo estoy peleando en soledad” a pesar de “las amenazas de juicio y querellas”, manifestó.

La concejala arremetió, además, contra el titular del Ente de Servicios y Obras Públicas (EsyOP), César Ferreyra: “Hay 1100 trabajadores que barren las calles ¿Que calles barren? Si no hay ninguna calle barrida en Córdoba”.

Indicó que el fiscal Raúl Garzón interviene en la denuncia que realizó contra funcionarios municipales y empresarios.  

OPINIÓN
mrvilla
Por Miguel Rodriguez Villafañe


gmariani
Por Guillermo Mariani


ggoldes
Por Guillermo Goldes