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Tras cruce de fallos judiciales, Lula sigue preso en Brasil
Un juez había dictado su liberación porque "se afectaban sus derechos" de precandidato presidencial. Magistrado superior la negó
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E domingo, el Tribunal Regional Federal de Porto Alegre (TRF-4) de Brasil había resuelto aceptar la solicitud del habeas corpus solicitado para su liberación, de parte del expresidente Luiz Inácio 'Lula' da Silva.

Pese a que se remitió una solicitud para su liberación "inmediata" porque consideró que la condición de precandidato presidencial en el país "afectaba sus derechos", los plazos se cumplieron sin que la Policía cumpliera la orden.

Fue Thompson Flores, titular del Tribunal, quien denegó la orden dictada por el magistrado inferior horas después.

Particularmente, el juez de guardia del TRF-4, Rodrigo Favretto, había hecho lugar al pedido del exmandatario y sindicalista, mientras que su par João Pedro Gebran Neto, relator del proceso original contra Lula, firmó una orden para anular la decisión judicial de Favretto e impedir la liberación de Lula con el argumento de que este había sido “inducido al error” por la defensa del expresidente.

Condenado en segunda instancia pero sin sentencia firme, Lula cursa más de 90 días de prisión por supuestos actos de corrupción.

A través de su cuenta en Twitter, la presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), Gleisi Hoffmann, manifestó su emoción por la noticia y aseguró que era "una victoria de la democracia y del Estado democrático de la ley".

El periodista de TN en Brasil, Bruno Bimbi, quien sigue de cerca el proceso detalló que las informaciones que llegaban de Curitiba eran confusas y contradictorias: "que está haciendo los exámenes médicos y ya sale, que la Policía Federal dice que aún no fue notificada, que la notificación llegó recién a las 17:41, entonces el plazo vence a las 18:41, que ya son las 19 y aún nadie informa nada. Cuando ya no quedaba forma de argüir que el plazo legal no había vencido, fuentes de la PF empezaron a decir que solo liberarían a Lula si se los ordenaba el presidente del TRF-4, Eduardo Thompson Flores Lenz".

Finalmente, "sucedió lo que ya parecía previsible: este último juez dictó una nueva orden convalidando a posteriori la actuación ilegal de la PF, revocó la orden de libertad y le transfirió la competencia fuera de turno al desembargador que quería a Lula preso".

Mientras tanto miles de simpatizantes del exmandatario brasileño se mantienen en las afueras de la Policía Federal de Curitiba a la espera de su liberación.