En el marco de la investigación de una presunta estafa piramidal, con mesas de dinero que funcionaban con miembros de la policía de la provincia, el fiscal José Mana imputó y ordenó la detención de otro miembro de la fuerza de seguridad, quien por ahora permanece prófugo.

De esta manera ya son 10 las personas imputadas en la causa, de las cuales 8 son policías, una abogada y un contador. Hasta el momento habría más de 50 policías damnificados por la maniobra, que consistía en que quienes ingresaban al "círculo de inversores" depositaban sumas de dinero a cambio de "un retorno de entre el 30 y el 50 por ciento mensual en pesos" y para el cual era requisito excluyente ser miembro de la policía. Como es usual en este tipo de estafas, los aportantes debían atraer a otros "inversores" y durante los primeros meses recibían sus retornos de manera normal, para luego comenzar los atrasos en los pagos prometidos.

De acuerdo a lo que dejaron trascender fuentes de la investigación, las indagatorias comenzarían la semana próxima. En ese contexto, el defensor de la abogada Eugenia Zulberti, una de las detenidas e imputadas en la causa, Gustavo Nievas, dijo que "aún no saben como era la mecánica de la estafa" aunque aseguró que conocen que "armaban mesas clandestinas de dinero, gente que trabajaba en la policía y se estafaban entre ellos".

El letrado agregó que "el común denominador es que decían que trabajaban con la doctora Zulberti, y ninguno de los damnificados le conoce el rostro, ni firmó ningún acuerdo, ni tiene recibos firmados por ella. Lo único que tienen es la invocación de su nombre por parte de un grupo de delincuentes que armaron mesas de dinero clandestinas, que después que lograban de hacerse de esos dineros, amenazaban a las víctimas para que no les reclamaran".

Según las primeras informaciones con las que cuenta la fiscalía, el monto de la estafa ascendería a los 30 millones de pesos de acuerdo a lo documentado hasta el momento en las denuncias.

De acuerdo a lo que ya trascendió, entre los detenidos están dos hijos de la tristemente célebre "Cuca" Antón, ex integrante de la policía de Córdoba, condenada por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar, cuando era integrante del D-2, como así también quien actualmente oficiaba como Jefe de Logística de Transporte de investigaciones de la policía de Córdoba, Héctor Juncos, su padre retirado de la fuerza y otros tres policías.

Si bien los allanamientos ordenados por la justicia se realizaron en dependencias policiales donde se desempeñaban los uniformados detenidos, fuentes vinculadas a la pesquisa descartan que las estafas se hayan realizado bajo el amparo de la institución policial.

Informe de Jorge Vasalo desde Tribunales by cba24n.com.ar