El equipo argentino está envuelto involuntariamente en un delito económico con el París Saint Germain.

Vivimos en la era de la informática. Nada puede sorprendernos a esta altura del partido. Y no hablamos del desarrollo de los 90 minutos.

A Boca le robaron los que debe cobrar por los derechos de formación de uno de los cracks surgido de su cantera y que formará parte de la Copa América de Brasil con la Selección Argentina.

Y no ha sido un robo convencional. No interceptaron a uno de los sus dirigentes y le birlaron un maletín.

La historia fue así: en enero de este año, Leandro Paredes fue adquirido por el PSG en una cifra cercana a los 40 millones de euros.

Al xeneixe le corresponde por los derechos de formación algo más de un millón de euros.

Según información de Infobaela cifra se iba a pagar en tres cuotas: la primera de 519.750,99 euros, con fecha de pago para el 6 de marzo pasado; la segunda es de 259.875,50 euros, para agosto de este año; mientras que la tercera es del mismo monto que la primera, pero recién se debía pagar en agosto del próximo año.

El 11 de abril Boca le expresó al PSG su incertidumbre y le confirmó que iban a hacer un reclamo a la FIFA por falta de pago. En Francia aseguraban que el pago se había realizado como habían planeado y que les figuraba como acreditado. Al país, sin embargo, no había llegado ni un euro.

A fines de abril, se enteraron por la información de la entidad de Francia, que el dinero había sido acreditado a una cuenta bancaria en México.

Con algunos errores dignos para un Guiness.  Por ejemplo, el dominio era bocajuniors.com.an, en lugar de bocajuniors.com.ar.

Boca sigue peleando por su dinero e hizo la denuncia ante la Justicia argentina. El caso está en manos del juez federal Ariel Lijo, quien ya tiene investigadores con sospechosos por la maniobra informática que sufrieron ambos clubes.

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