La Fórmula 1 monitoriza estos días la escalada de tensión en Arabia Saudí, con varios ataques del grupo de hutíes de Yemen. La Fórmula 1 ya se ha visto obligada a eliminar una carrera del calendario de la temporada después de que el Gran Premio de Rusia fuera cancelado debido a la invasión de Ucrania por parte de Vladímir Putin. Según informa Reuters desde la zona, los hutíes dispararon misiles y drones contra las instalaciones de la petrolera estatal saudita Aramco durante el fin de semana del Gran Premio de Bahréin, lo que provocó una caída temporal en la producción de una refinería y un incendio en una terminal de distribución de productos derivados del petróleo.

A días del GP de Arabia Saudita, atacan con misiles las cercanías del autódromo de Jeddah

Uno de los ataques se produjo en una refinería en Yunba, en la costa del mar Rojo, mientras que en Jeddah los insurgentes atacaron a una estación de distribución de productos petroleros que según SPA provocó "un incendio limitado en uno de los depósitos que fue controlado sin registrar heridos ni víctimas". 

A días del GP de Arabia Saudita, atacan con misiles las cercanías del autódromo de Jeddah

Los ataques alcanzaron una terminal de distribución de productos petrolíferos en la región sur de Jizan, una planta de gas natural y la refinería Yasref en el puerto de Yanbu en el Mar Rojo, además de repelerse más ataques "hostiles", según autoridades saudíes, un misil balístico y nueve drones. Más tarde el domingo, otra planta de distribución de Aramco fue atacada en la ciudad de Jeddah, en el Mar Rojo, lo que provocó un incendio en uno de los tanques. El 11 de marzo, atacaron otra refinería en Riad y provocaron un pequeño incendio.

Yahya Sarea, portavoz de los rebeldes, reivindicó la autoría de estos ataques en las redes sociales, asegurando que iban en contra de "varias instalaciones vitales de Aramco". Aramco es el patrocinador de la carrera y además es el patrocinador principal de la escudería Aston Martin en la que pilotan Sebastian Vettel y Lance Stroll, hijo del dueño de la escudería, el multimillonario canadiense Lawrence Stroll.

A días del GP de Arabia Saudita, atacan con misiles las cercanías del autódromo de Jeddah

Los organizadores del gran premio han minimizado las sugerencias de que la carrera de Fórmula 1 deba cancelarse pero la tensión en la caravana es inevitable.

"Este incidente no tiene nada que ver con el fin de semana de la carrera". "Estamos en contacto constante con las autoridades pertinentes y se han tomado todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de todos los visitantes, así como del personal, el personal y los medios de comunicación participantes", dijeron desde la organización.