Cayó 103 a 81 en el peor partido de la era Arduh. Cosechó la segunda derrota consecutiva.

En una noche en la que estuvo muy lejos de las expectativas y necesidades, Atenas cayó en el Luis Conde frente a Boca por 103-81. El Griego, con récord 6-19, no tuvo un buen juego, pero deberá hacer borrón y cuenta nueva para pensar en el miércoles, día en el que a las 19 visitará a San Lorenzo.

De mayor a menor. Así fue el juego de Atenas, que comenzó bien arriba, pero que con el correr de los minutos cayó en la tela de arañas que le tejió Boca. En el primer cuarto (24-24) Nicolás Romano fue descollante cerca del cesto, con 10 puntos; pero en los segundos diez apareció el hombre de la mitad: Matías Sandes.

El ala pivote local fue el eje central de un Xeneize que repuntó con su ingreso. Jugó, hizo jugar con claridad y abrió la cancha, aprovechando los sucesivos errores en los cambios defensivos cordobeses. El tiro de tres puntos fue también una daga para la alternativa zonal que planteó el Griego (9/16 -56%-). Y con esos fundamentos fue que el dueño de casa se fue al vestuario dejando una mejor imagen y mayor impresión con la victoria parcial: 54-37 (30-13 en el segmento).

En el tercer cuarto Atenas fue más combativo. Buscó soluciones que fue encontrando a cuenta gota, pero siempre el dueño de casa golpeó en el momento justo para seguir llevando los hilos del partido y meterse en los últimos 10 con ganancia: 74-58. Y en el cuarto definitorio no llegó la reacción, por lo que Boca redondeó un triunfo sin sobresaltos. Fue 103-81 y Atenas ahora piensa en San Lorenzo, el rival del miércoles.

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