El gobierno cree que la legislación ayudará a evitar ataques terroristas. Expertos advierten que afectaría la seguridad en internet.

El parlamento de Australia aprobó un polémico proyecto de ley que obliga a las empresas de tecnología a proporcionar acceso a los datos encriptados. Es decir, habilita a que la policía y las agencias de inteligencia accedan a mensajes cifrados por las empresas de mensajería (Telegram, Whatsapp, etc.)

Según el texto, cualquier empresa que no entregue los datos que se le solicitan dentro de un período de tiempo específico puede enfrentar multas de hasta 7.3 millones de dólares.

La ley también prevé penas de prisión para cualquier persona que se niegue a entregar datos que se cree que están relacionados con actividades ilegales.

El proyecto fue avalado por el gobierno australiano y el principal partido de oposición. Sus representantes aseguraron que esta norma resulta necesaria para luchar contra el crimen organizado y prevenir ataques militantes.

Google, Facebook, Apple, Microsoft, Amazon, Twitter y muchas más compañías de tecnología reconocidas expresaron su oposición al proyecto recientemente aprobado.

En primera instancia, remarcaron tendrían que comprometer la privacidad de sus usuarios por orden política o judicial.

En una declaración emitida por la coalición Digital Industry Group Inc., integrada por varias de las principales firmas, aseguró que, al impedir el cifrado, la nueva normativa podría introducir “debilidades sistémicas que podrían poner en riesgo la seguridad de los datos de los australianos."

Alianza. Australia integra la alianza de inteligencia Five Eyes, junto a Canadá, Nueva Zelanda, Reino Unido y Estados Unidos. Con esta ley se convierte en el primer Estado en tomar una acción directa luego que los cinco países emitieran un documento en el que advierten que “los cibercriminales están encontrando formas de comunicarse de forma privada".

Para qué sirve el cifrado

El cifrado de extremo a extremo permite que sólo el emisor y receptor vean el mensaje, sin que pueda ser interceptado por un tercero como, por ejemplo, el proveedor del servicio de comunicación.

Signal, WhatsApp y Telegram son algunos de los servicios de mensajería que integran esta tecnología para proteger la privacidad de los usuarios.

Sin embargo, distintos gobiernos han aumentado la presión contra estas empresas pues consideran que el cifrado suele ser utilizado por criminales para evitar ser detectados.

 

Fuentes: tecnonucleous.com / genbeta.com