El presidente busca aplicar sin escollos su programa. Además, su nueva ministra de Familia dijo: “los niños de celeste, las niñas de rosa”.

El gobierno del presidente Jair Bolsonaro anunció el jueves una limpieza de simpatizantes de izquierda entre los cargos de los ministerios para poder aplicar sin trabas internas su programa, ultraconservador en lo social y liberal en el terreno económico.

“Es la única manera de poder gobernar con nuestras ideas, con nuestros conceptos y hacer lo que la sociedad brasileña decidió por mayoría, terminar con las ideas socialistas y comunistas, que durante treinta años nos llevaron al caos en que vivimos", dijo Onyx Lorenzoni, jefe de la casa civil de Brasil, equivalente a un jefe de gabinete en Argentina.

Así se expresó tras la primera reunión del gabinete ministerial en Brasilia.

La medida alcanza a varios cientos de funcionarios que fueron nombrados por gobiernos anteriores. La nueva administración alega que no ingresaron por concurso, pero sus críticos advierten que se está instalando en el país un clima de persecución ideológica.

“En el nuevo Brasil, las nenas de rosa, los nenes de celeste"

Por otro lado, la ministra del recién creado ministerio de la Mujer, Familia y Derechos Humanos, la pastora evangélica y abogada Damares Alves, causó revuelo en el país vecino al afirmar que ese país se encuentra en una nueva era, en la que el niño viste de celeste, y la niña, de rosa.

En una grabación, Alves repite la frase entre vítores y risas. Al cabo de unas horas, empezaron las protestas en las redes sociales bajo el hashtag #MeninosVestemRosa. Entre las más destacadas se encuentra la del cantante Caetano Veloso, que subió a Twitter una foto suya con una camiseta rosa, con el lema “proteja a sus amigos".

La ministra ha dicho, al tomar posesión de la cartera, que a pesar de que Brasil es un estado laico, ella es “terriblemente cristiana", y que Bolsonaro pondrá fin al “adoctrinamiento ideológico" de niños y adolescentes.

Finalmente, la ministra anunció que todos los funcionarios deberán aprender en el plazo de seis meses lenguaje de signos, al igual que Michelle Bolsonaro, la esposa del presidente.