Una litografía del Museo Británico de Londres tiene una inscripción reveladora sobre la icónica obra del artista noruego.

El Grito de Edvard Munch es una de las pinturas más famosas de todos los tiempos.

En la memoria colectiva perdura la expresión de la figura principal que siempre se pensó que se trataba de alguien gritando.

Hasta ahora, cuando una pieza que exhibirá el Museo Británico de Londres revela otra versión sobre la icónica obra del artista noruego.

Gritar o escuchar un grito

La muestra se presentó el miércoles 20 de marzo.

La polémica se despertó porque incluye una litografía en blanco y negro de la célebre pintura que contiene una inscripción en la que puede leerse: “Sentí el gran grito a través de la naturaleza".

De este modo, las autoridades del museo lo interpretan como una confirmación de que la figura de la obra es alguien que escucha un grito, pero no es quien grita.

Giulia Bartrum, curadora de la muestra, dijo en declaraciones al periódico The Telegraph: 

“Esta rara versión de El grito que estamos mostrando en el Museo Británico deja en claro que el trabajo más famoso de Munch muestra una persona oyendo un grito y no a una persona gritando, como muchos siguen asumiendo y debatiendo".