Todo parecía dispuesto para un gran "evento". Pero su carácter ilegal llevó a la intervención de la Patrulla rural Norte y la Policía Ambiental, para desbaratarlo.

Ocurrió durante el fin de semana en un establecimiento privado de la localidad de Elena. Allí se disponían a realizar un tradicional "tiro al pichón".

Allí se hallaron y luego liberaron unas 300 palomas, que estaban atrapadas en centenares de cajas.

Y también se dispuso el secuestro de unas veinte escopetas, calibre 1270.