En la segunda jornada del juicio por el homicidio de Blas Correas se tomaron las “disposiciones personales” de los acusados. Después de escuchar la palabra de los policías que dispararon contra el Fiat Argo en el que se trasladaban Blas y sus amigos en la noche del 6 de agosto de 2020, le tocó el turno a Wanda Esquivel, la compañera de móvil de Javier Alarcón que confesó haber plantado el arma para ensuciar a Blas y sus amigos.

Ver: Caso Blas Correas: continúan los alegatos iniciales de las defensas en el histórico juicio

Esquivel contó que nació en La Plata, que es hija de un policía federal y que es madre de una nena cuyo padre también es policía, pero trabaja en la provincia de Córdoba. Además contó que, antes de ingresar a la Policía, fue parte del Ejército Argentino durante 13 años. 

La declaración de Wanda era muy esperada porque es la única de los acusados a quien no se le conocía el rostro, debido a que confesó el hecho y no permanece en la sala acompañando a los otros imputados. Su participación en el juicio se hace desde una sala contigua ubicada en un ambiente lejano al espacio donde se realiza el juicio oral. 

Ver: Justicia por Blas Correas: las pruebas son "contundentes para una condena perpetua"

Esquivel cuenta con el beneficio de la prisión domiciliaria, porque es madre de una nena de seis años. Desde que confesó el hecho la mujer intentó evitar el juicio y pidió a los fiscales ser sometida a un juicio abreviado. 

Juicio Blas:  Wanda Esquivel, la mujer que “plantó” el arma para ensuciar la causa

Por lo que pudo averiguar Cba24n la exmilitar buscaba tener una pena menor a la de los otros imputados. Ante esa solicitud Soledad Laciar, la madre de Blas, le pidió específicamente a los fiscales de Cámara que se le negara esa posibilidad. La mamá de Blas considera que el hecho de confesar no puede aliviar la situación de Wanda. De hecho la agente no sólo plantó el arma, sino que después armó la pantomima de que la encontraba en un rastrillaje trucho organizado por sus propios compañeros. 

Juicio Blas:  Wanda Esquivel, la mujer que “plantó” el arma para ensuciar la causa

Los abogados de Wanda (Miguel y Leandro Ortíz Pellegrini) consideran que la confesión de Wanda fue “clave” para esclarecer el hecho, pero la familia de Blas cree que sólo es un intento de la acusada de “aprovechar” la situación. 

Aunque al principio de la jornada no se permitió a los medios fotografiar el rostro de la imputada, al final del día el tribunal accedió a que el rostro se conozca y desde el área de prensa de la Justicia de Córdoba difundieron la imagen que ilustra esta nota.