La participación no es una dádiva, es una conquista. La crisis de representación ocurre porque muchos políticos desconocen la realidad que dicen representar. La mayoría de los ciudadanos no creen en los políticos y ésto es el caldo de cultivo para las nuevas Derechas en el Mundo.

Hacia fines de los 90 las personas más valiosas de la comunidad comenzaron a agruparse en Organizaciones diferentes a los partidos políticos. Ongs, Centros Barriales, Entidades Comunitarias, etc. Éstas asociaciones dieron cabida a los dirigentes más representativos, que son aquellos que se ponen a trabajar por los demás en forma desinteresada. Hoy ellos son importantes líderes de la Sociedad organizada.

La mayor parte de la dirigencia política desconoce las múltiples caras de la miseria urbana. Las viejas prácticas clientelistas no desaparecen porque muchos políticos escalan poder sólo para beneficio propio y así desnaturalizan el rol de los partidos, favoreciendo éstos horribles fenómenos de neo fascismo. 

La solución para la baja participación popular en la política, es darle dimensión humana.  Las soluciones que brinda el Estado Social de Derecho requiere que los políticos comprendan  la escala humana del problema de la pobreza  y actúen en consecuencia respetando su complejidad.  El mozaico social está fuera de la cabeza de los políticos en general, porque éstos sólo piensan en sus problemas para ubicarse en los cargos  en vez de ocuparse de los problemas de las personas que menos tienen.

La participación y el diálogo son las herramientas más adecuadas para favorecer el desarrollo de la buena política. Muchos ciudadanos participan en Organizaciones Intermedias. De allí surgen los mejores dirigentes. Ellos saben que las leyes positivas siempre son conquistas y también saben que surgen en foros de democracia directa,  mucho antes de que se traten en los recintos parlamentarios. 

Una parte importante del pueblo no cree ni en los partidos, ni en los gremios, ni en la justicia. Hay un importante nivel de descrédito de muchas instituciones y ésto esta indicando la necesidad de mejorar los canales de participación de la comunidad en general y de la comunidad organizada en particular. 

La clave de todo está en el rol del Estado. Debe incrementar servicios básicos como la Salud y la Educación.  Mientras más alto es el nivel educativo y cultural, más fácil se comprende al Estado como articulador de las soluciones a los problemas de la Sociedad. El Estado ausente es el más peligroso y es caldo de cultivo para el neoliberalismo y las cruzadas de la anti política que proponen los Libertarios.

Hay menos participación en los partidos políticos porque está pendiente reformular el contrato social y exigir a los gobernantes que depuren las Instituciones que están fallando. La participación sólo se lograra, como conquista, en las calles con movilización y lucha.