Lo que sucede en el club Universitario bien le cabe a todas las instituciones deportivas de Córdoba. La cuarentena ha despoblado sus instalaciones y ha provocado una deserción de parte de la masa societaria por dificultades económicas.

Guillermo Iglesias, presidente del club ubicado en Alto Alberdi, se muestra preocupado por la realidad que envuelve a los clubes de barrio, que en algunos casos, como la "U", tiene en épocas normales una gran actividad deportiva.

Sobre este estado de excepción y los efectos sobre su club, Iglesias opina: "Estamos viviendo una situación muy crítica. En el caso de nuestra institución, tenemos una crisis controlada, pero que si se mantiene en el tiempo, por dos o tres meses, puede llegar a tener consecuencias muy graves".

Universitario tiene 30 empleados rentados y 120 empleados con contratos eventuales, cuyos sueldos son abonados con la cuota general de los socios y la cuota específica de cada disciplina deportiva.

En ese sentido, el dirigente reconoció que algunos socios han decidido dejar esa condición por cuestiones económicas. "Algunos han avisado que no podrán seguir pagando la cuota social, aunque tenemos un buen número de socios que abonan a través del débito automático. Hasta ahora los que han tenido que desertar son un 5 por ciento del total".

Iglesias informó que el club a través de la Liga Cordobesa de Fútbol y de las federaciones de las otras disciplinas que se practican en la entidad que preside están gestionando ayuda por parte de las autoridades municipales y provinciales, sobre todo a nivel impositivo, una carga con mucho peso en la estructura presupuestaria de todas las instituciones afectadas por los efectos de la pandemia.

 

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