"A Toresani, Segurola y Habana 4310, séptimo piso", la frase la inmortalizó Diego Armando Maradona en 1995 tras el partido de su vuelta a Boca, contra Colón de Santa Fe. 

Se cumplen 26 años de aquel encuentro inolvidable, tras el cual el Diez invitó a pelear a Julio César Toresani, entonces volante del Sabalero, con quien se había cruzado en el campo de juego, primero, y los micrófonos, después. 

“Segurola y La Habana 4310, séptimo piso. Vamos a ver si me dura 30 segundos"

“Segurola y La Habana 4310, séptimo piso. Vamos a ver si me dura 30 segundos"

El edificio, ubicado en pleno corazón de Devoto, se volvió un ícono del barrio y, tras la muerte del astro, su valor se tornó incalculable para los fanáticos, que no dudaron en rebautizar a ese rincón de la Ciudad como la "esquina Diego Maradona".

El edificio de Segurola y Habana
El edificio de Segurola y Habana