España tenía en su planilla a las dos mejores parejas del actual ranking de World Padel Tour: Gemma Triay y Ale Salazar (#1) y Paula Josemaría y Ariana Sánchez (#2).

Ante ésto, el plan de Argentina -que entre sus convocadas contó con tres jugadoras dentro del Top 15 como Delfina Brea (#6), Virginia Riera (#9) y Aranzazu Osoro (#13)- fue tratar de pelear el segundo y el tercer punto. Por eso el entrenador Nito Brea armó a su dupla más fuerte para el segundo de los juegos para enfrentarse con la segunda más peligrosa de España y así tratar de forzar un tercer partido.

El primer cruce quedó en manos de Triay y Salazar por 6-2 y 6-0 ante Silvana Campus y Claudia Jensen, quien con apenas 16 años tiene una enorme proyección dentro del deporte.

El segundo de los juegos pudo haber caído para cualquier lado. Delfina Brea y Aranza Osoro salieron con la obligación de ganar para mantener a Argentina con chances. Tras caer por 7-6 en el primer set ante Josemaría - Sánchez, en el segundo lograron abrochar un categórico 6-2 y así forzar la tercera manga. Allí quienes estuvieron más finas fueron las europeas, que con un 6-4 terminaron bajando el martillo para darle el título a España.

El torneo, que se disputó íntegramente en el imponente Khalifa International Tennis and Squash Complex, terminó siendo -dicho por los propios protagonistas- "el mejor Mundial organizativamente hablando de la historia del pádel".

En cuanto a los hombres, el seleccionador Juanjo Gutiérrez desarmó ocasionalmente a la pareja que actualmente lidera el ranking de World Padel Tour: a Ale Galán lo ubicó con Arturo Coello y a Juan Lebrón, con Paquito Navarro.

El plan era formar dos parejas más fuertes y, sobre todo, darles algo de margen de error a ambos jugadores en la serie. Los primeros en salir a jugar fueron Galán y Coello, quienes vencieron por 6-1 y 7-5 a Agustín Tapia y Sanyo Gutiérrez.

En tanto, Lebrón y Navarro -que fueron la primera dupla nacida en España en ser líderes del ranking mundial años atrás- jugaron un primer set en un altísimo nivel contra Fernando Belasteguín y Martín Di Nenno, el cual cerraron por 6-2.

La reacción de los argentinos no tardó en llegar y, siguiendo con el agobio y tratando de mantener lejos de la zona de definición de Lebrón, se llevaron el segundo parcial por 6-3. Y la tendencia se mantuvo durante buena parte del tercero: el equipo nacional llegó a estar 5-2 arriba y hasta con saque para forzar un tercer set, pero el pádel no se define hasta que pica la última pelota.

Algunos errores no forzados, más el envión anímico de los españoles que pasaron de tenerlo perdido a meterse en partido, terminaron influyendo en el 7-5 final y título para los europeos.

Vía Olé