En Alemania algunas versiones dicen que es probable que el fútbol retorne en ese país el próximo 9 de mayo. Sin embargo, hay todavía varias cuestiones por resolver. Una de ellas, quizá la fundamental, es la relacionada con los requisitos sanitarios que deberán respetar los protagonistas del espectáculo.

A propósito, un documento elaborado por el departamento de seguridad laboral del ministerio de Trabajo de la Nación, responde a la consulta de la Federación alemana sobre el protocolo a cumplir para que pueda volver la acción a los campos de juego.

Dicho documento establece como necesaria la medida de colocar barbijos a todos los jugadores que participen de los partidos, además de exigirles el cumplimiento de un periodo de cuarentena mientras dure la competencia.

Estas medidas se agregan a las que ya habían trascendido, que sólo permitían la presencia de 300 personas en los estadios entre jugadores, entrenadores, cuerpos técnico y médico y otros participantes en la realización de los encuentros.

La intención de jugar ha sido respaldada políticamente por algunas autoridades de ese país, aunque todo se resolvería tras la reunión que mantendría la Canciller Angela Merkel y los primeros ministros de los estados federados en la próxima semana.

La medida más cuestionada es la relacionada con la realización de test a todos los jugadores, entrenadores, árbitros y demás participantes cuando eso no se lleva a la práctica en otros ámbitos.