No fue bueno el rendimiento del seleccionado argentino en la etapa de preparación para el mundial de México en 1986. Tuvo críticas de todos los sectores, en un amplio abanico que incluyó al periodismo, a la misma gente y al ámbito político, ya que en las semanas previas a la competencia había trascendido la intención de algunos funcionarios de sacar del cargo de entrenador a Carlos Salvador Bilardo.

Ya con la consagración consumada, se produjo un contacto a través de un canal de televisión entre Bilardo y el presidente Raúl Alfonsín. Lejos de plantearse alguna diferencia, el discurso común fue el de reconocer el trabajo y la capacidad de quienes lograron el segundo título para Argentina, y de parte de Bilardo de no ejercer ningún tipo de revancha por las críticas recibidas ante del torneo. Mirá el diálogo entre Alfonsín y Bilardo.