Nueva York (AFP) |

El estadounidense Deontay Wilder, ex campeón mundial de los pesos pesados, vivió la noche del sábado un regreso triunfal al boxeo al noquear al finlandés Robert Helenius en el primer asalto de una pelea celebrada en Nueva York.

Wilder, que cumplirá 37 años la próxima semana, no combatía desde que en octubre de 2021 sufrió su segunda derrota frente al británico Tyson Fury. En la primera, celebrada en 2020, el llamado 'Gipsy King' le había arrebatado a Wilder su corona de campeón del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y la imbatibilidad que mantenía en su carrera.

El sábado, 'El Bombardero' solo necesitó de tres golpes y dos minutos y 57 segundos de pelea para acabar con la resistencia de Helenius sobre el ring del Barclays Center de Brooklyn (Nueva York).

El nocaut llegó cuando Wilder, acorralado en la esquina, asestó una potente derecha en pleno rostro de su rival, que se desplomó de espaldas a la lona.

"Le tendí una trampa, le permití llegar y luego, cuando llegó, ataqué", explicó Wilder.

"Fue una gran noche", se felicitó el estadounidense, que mejora el balance de su carrera hasta las 43 victorias, 42 de ellas por nocaut, dos derrotas y un empate.

Tras su caída a la lona, los médicos acudieron rápidamente a auxiliar a Helenius, de 38 años, que pudo abandonar el ring por sí mismo.

El púgil finlandés, antiguo sparring de Wilder, se queda ahora con un balance 31-4 en su carrera.

La victoria de Wilder le puede deparar un duelo en 2023 contra el mexicano-estadounidense Andy Ruiz, otro ex campeón mundial, cuyo ganador recibiría la oportunidad de pelear por el título del CMB.

Wilder, sin embargo, no descartó retar al invicto ucraniano Oleksandr Usyk, poseedor del resto de cinturones importantes de los pesos pesados.

"¿Quién será el próximo? Me apunto a lo que sea", aseguró. "Andy Ruiz, Usyk o lo que sea. Estoy de vuelta. La emoción ha vuelto a la división de los pesos pesados".