Un grave accidente aéreo acabó con la vida de dos nadadores italianos. Se trata de Fabio Lombini y Gioele Rossetti, de 22 y 23 años, quienes piloteaban el avión ultraliviano de la escuela de vuelo Crazy Fly que se estrelló cerca de la via Avezzano, en Nettuno, una localidad de 45 mil habitantes ubicada en las afueras de Roma.

El avión privado había despegado del aeródromo de Le Grugnole, para realizar un vuelo sobre el campo Pontino. Al mando iba Rossetti, quien además de nadador era estudiante de medicina y que, según se supo luego, tenía licencia de piloto.

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