La cuarentena provocado por el coronavirus​ lleva a hacer algunas cosas insólitas, pero no por eso improductivas. Por ejemplo, el atleta francés Elisha Nochomovitz corrió 42.2 kilómetros sin moverse de su casa en Balma, una localidad ubicada en las afueras de la ciudad de Toulouse.

En comunicación con la agencia The Associated Press, el galo explicó que lo hizo "para apoyar a todo el personal médico que está haciendo un trabajo excepcional" y también para demostrar que es posible mantenerse en forma sin salir a la calle. ¿Cuánto le llevó tener ese gesto? 6 horas y 48 minutos.