Ocurrió un 22 de mayo de 1974, en vísperas del mundial que iba a jugarse poco después en Alemania, en el que la selección argentina de fútbol accedería a la segunda fase del certamen, en la que quedaría eliminada.

En un partido amistoso jugado en el estadio de Wembley, el equipo argentino igualó 2 a 2, luego de ir perdiendo 2 a 0. Para llegar a la igualdad tuvieron que ocurrir dos goles del mejor delantero argentino del momento: Mario Alberto Kempes, por entonces flamante jugador de Rosario Central, tras ser transferido por Instituto Atlético Central Córdoba.

Argentina formó con Carnevali; Glaría, Perfumo, Bargas y Sá; Brindisi, Telch y Squeo; Balbuena, Ayala y Kempes.

Ese partido fue arbitrado por el árbitro argentino Arturo Andrés Ithurralde.