En el amanecer del jueves argentino, y la noche australiana, Federico Delbonis encendió mucho más que ilusiones en su partido correspondiente a la segunda ronda del Abierto de Australia, pero terminó sucumbiendo.

Es que el tenista oriundo de Azul tuvo enfrente, en su segundo partido del primer Grand Slam del año, nada menos que a Rafael Nadal.

Sí, ese mallorquín que hoy luce el número 1 del ránking de la ATP y busca alcanzar a Roger Federer en el número de grandes torneos ganados. Terminó perdiendo en sets corridos, aunque con dignidad.

Delbonis mostró actitud, falló cada vez menos y fue con contundencia a la red en los dos primeros parciales. Pero el personaje de enfrente fue demasiado.

Desde el inicio, el argentino supo con quién se enfrentaba, y se mostró agresivo. La necesidad de estos partidos es de una concentración muy alta. Terminó perdiendo el primer set por 6-3.

Los detalles fueron contundentes. Así, en el cuarto game Delbonis tuvo la pelota para cerrar el punto, pero Nadal sacó un as bajo la manga y con un globo revirtió el parcial. Lo terminó ganando. Después, quebrarle un servicio fue imposible.

En el segundo parcial, el español no le pudo quebrar el saque, y hubo que llegar al tie break. Allí uno de los mejores tenistas de la historia no falló, y hasta metió un ace clave en los puntos decisivos: 6-7.

Fue muy contundente el cierre, con un claro 6-1.