Este domingo, Ucrania debe saltar a la cancha para buscar conseguir un pasaje al Mundial de fútbol que arranca el próximo 21 de noviembre.

Ante Gales, en Cardiff define uno de los tres pasajes pendientes para Qatar 2022. El ganador del duelo, a partido único, compartirá grupo con Inglaterra, Irán y Estados Unidos.

Pero después de mucho tiempo, el fútbol capitalista y globalizado volvió a permitir señales políticas. Fue este año merced a la invasión de Rusia, país que fue desclasificado por la FIFA y sin posibilidades de jugar su Repechaje.

Pero desde los primeros mundiales que los conflictos bélicos atravesaron a las mayores fiestas deportivas ecuménicas.

El "Vencer o morir" que envió el fascista Benito Mussolini para que entreguen a los jugadores italianos antes de la final de Francia '38 fue la primera muestra.

Un pequeño recorrido fue realizado en el programa Caravana Mundial, que se emite todos los domingos a las 8:00 en FM 102.3.

Después de aquello, los amantes del balompié se perdieron dos Copas del Mundo debido a la Segunda Guerra Mundial.

Sudáfrica llegó a ser excluida debido al apartheid, aunque la FIFA incluso llegó a negociar que el país envíe un equipo "exclusivamente de blancos" al Mundial de 1966 y otro "sólo con jugadores negros" para México '70. La idea no prosperó.

La Guerra Fría tampoco pasó desapercibida, con episodios diversos: desde la negativa del dictador Francisco Franco a que la Unión Soviética juegue en territorio español o "el partido fantasma" en el que miles de chilenos vieron a su equipo convertir gol sin rival, que la propia URSS no viajó a la tierra donde cruelmente se desarrollaba la dictadura de Augusto Pinochet.

Pero Malvinas pegó fuerte. España '82 se jugó en plena Guerra, cuando íbamos "ganando". Y nos rendimos poco después del inicio del torneo que vio debutar a Diego Maradona. Al relator Juan Carlos Morales, en el partido Inglaterra-Alemania las autoridades de radio Rivadavia le impidieron nombrar al país que se había apropiado de las Islas.

No en vano justamente el mejor jugador de la historia fue el "héroe" para la revancha nacional aquel 22 de junio de 1986, en el estadio Azteca.

Más acá en el tiempo "cuando Estados Unidos buscaba enemigos" se encontró con Irán en su avanzada internacional. En Francia '98 debieron enfrentarse en fase de grupos, pero la tensión de la previa derivó en "el partido por la paz" entre los protagonistas.

Hoy, Ucrania marca un contexto ecuménico singular.