El 17 de marzo pasado los futbolistas profesionales en Argentina decidieron dejar de jugar. Lo hicieron al verse amenazados por el coronavirus, como toda la sociedad a nivel mundial.

Eso implicó la suspensión de la Copa de la Superliga, en la que ya se había jugado la primera fecha, y el torneo de Primera Nacional, la principal categoría de ascenso.

Cuando se cumple un mes de inactividad futbolística, las empresas que adquirieron los derechos para televisar los partidos de ambos torneos pagaron el canon de abril.

Ese gesto es vital para la supervivencia de los clubes, que utilizarán ese dinero para atender un sinnúmero de compromisos incumplidos. En el caso de Fox Sports y TNT Sports abonaron 470 millones de pesos que se distribuirán entre los 24 equipos que juegan la Superliga, en tanto que TyC Sports abonará 2.400.000 de pesos a cada uno de los equipos que compiten en la Primera Nacional y 1.000.000 de pesos a los de la Primera B Metropolitana.

Habrá que esperar qué negociaciones se producirán en torno a esta inactividad, ya que las empresas han dejado de cobrar el pack fútbol, el abono especial que debían pagar los suscriptores a cada una de dichas empresas y seguramente querrán algún tipo de compensación.