Como todos los jugadores del fútbol español, y también de casi todo el mundo, Sergio Busquets vive el aislamiento obligatorio en su casa, a la espera de alguna decisión que los vuelva a convocar a los entrenamientos.

En ese punto, el mediocampista de Barcelona es bastante escéptico y, sin ser contundente, deja traslucir que habrá que esperar más de la cuenta para que eso se produzca y mucho más para que la pelota ruede en el verde césped de los estadios.

"Va a ser difícil que se reanude la competición. Puede que vayamos a poder empezar a entrenar con el protocolo sin coincidir con los compañeros y duchándote en casa, pero a la hora de juntarse o hacer viajes será difícil e incluso la Liga habla de una concentración de varios meses, que me parece una exageración". 

En estos momentos la Liga está esperando alguna resolución del gobierno nacional para tomar medidas al respecto. Todo parece indicar que la espera se prolongará, incluso, hasta más allá del 30 de junio, paradójicamente la fecha establecida como el final de la temporada.

En el torneo local, hasta el cierre forzado de la competencia, Barcelona era el puntero con 58 puntos, mientras que Real Madrid lo escoltaba con 56. En tercer lugar figura Sevilla con 47 unidades. Todos con 27 partidos jugados.