La espera se ha había transformado en algo insoportable. Para un club de la envergadura de River Plate, 18 años sin ganar un título era un trauma. El exorcismo se produjo una noche, en el estadio José Amalfitani de Vélez Sársfield, en un encuentro en el que el necesitado equipo de Núñez, liderado por Ángel Amadeo Labruna, se clasificó, por fin, campeón.

Esa vez venció 1 a 0 a Argentinos Juniors, con un gol del juvenil Carlos Bruno, poniendo final a una sequía devastadora. Bruno y varios compañeros más, aparecieron en ese partido a raíz de una huelga realizada por los jugadores profesionales.

En el sitio Efemérides del Fútbol Argentino, Bruno relató esa inolvidable experiencia: "Avancé con la pelota y se me fue larga. El '2' quiso hacerme un sombrero y me rebotó en la cabeza. Me quedó boyando y, cuando me salió el arquero, definí a un costado. Me felicitaron, festejamos, nos llevaron al Monumental y después me fui a casa en colectivo, sin que nadie me conociera".

"El Millonario" volvía a festejar y dejaba a un costado del camino su suerte esquiva.