Fueron encontradas en la frontera con Noruega. La explosión de un misil en una base militar rusa dejó al menos siete muertos.

La autoridad de seguridad atómica de Noruega analiza partículas radioactivas encontradas en el aire cercano a la frontera norte de Rusia.

Las muestras fueron recolectadas entre el 9 y 12 de agosto en la región de Arkhangelsk, pocas horas después de ocurrido el accidente en el norte de Rusia.

La explosión, que mató a siete personas y obligó a la evacuaciones de miles de personas, ocurrió el pasado 8 de agosto mientras se realizaban pruebas con misiles que utilizan motores de propulsión nuclear en la base militar de Nyonoksa.

La agencia nuclear estatal de Rusia, Rosatom, admitió el sábado que siete personas murieron por la explosión y que el accidente involucró “fuentes de energía de isótopos".

Alarma internacional

La preocupación en torno a una posible contaminación radiactiva entre los países europeos se profundizó luego de que dos estaciones rusas de monitoreo que integran la red internacional montada por la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBTO), dejaron de transmitir datos después de la explosión.

Oficialmente se atribuyó la salida de operaciones de las estaciones a “problemas de redes y en las comunicaciones", sin embargo existe preocupación ante un posible encubrimiento que impida comprender la magnitud del accidente.

Lassina Zerbo, secretario ejecutivo de la CTBTO, aseguró que se están aguardando reportes para saber cuándo las estaciones o las comunicaciones volverán a funcionar completamente.

El propio Zerbo, divulgó una proyección del posible recorrido de la llamada “pluma" de dispersión de materiales radiactivos en los días posteriores a la explosión en función a los vientos y la ubicación del accidente.

Fuentes: Télam, Reuters, Wall Street Journal, Infobae

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