Luego de la experiencia del 2020, el gobierno nacional decidió permitir que las automotrices, autopartistas y firmas exportadoras sigan en actividad durante el confinamiento de 9 días dispuesto para frenar el avance del Covid19 en el país.

El Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) número 334, por el que instituyeron nuevas restricciones horarias y de circulación en el marco de la pandemia, en su artículo 5 exceptúa de la prohibición de circular en transporte público a “las personas que realizan las siguientes actividades y servicios" como industrias de “procesos continuos cuya interrupción implique daños estructurales en las líneas de producción y / o maquinarias”.

La enumeración incluye también el “retiro de alimentos en locales gastronómicos de cercanía”, la producción y distribución de biocombustibles, las distintas etapas de trabajo con combustible nuclear, servicios de salinización, fumigación, manejo de plagas, actividades mineras y forestales, talleres de reparación de autos, motos y bicicletas, venta de repuestos “puerta a puerta”, servicios de cobranza y entrega de mercadería vendida por canales online, siempre sin apertura al público.

Imagen ilustrativa. Infobae
Imagen ilustrativa. Infobae

Producción para la exportación:

El último ítem, menciona a las “Industrias que realicen producción para la exportación”. Eso abarca a los sectores automotor y autopartista, pero el decreto no especifica si, por ejemplo, abarca solo a proveedores directos o también a proveedores involucrados, aunque no de modo directo, en cadenas exportadoras.

“Todos los que producen para exportar están autorizados”, dijeron fuentes de la jefatura de gabinete, pero habrá controles. Respecto de la posibilidad de que se “cuelen” empresas o actividades vinculadas de modo indirecto, explicaron que “si alguien se pasa de vivo, como pasaba con el sector limpieza, y lo controlan, estará en problemas”.

Las empresas deberán cumplir y reforzar sus propios protocolos e incluso trabajar horas extras para cumplir sus objetivos de producción. En cambio, estarán cerradas las concesionarias de venta (tanto de 0 km como de usados), alcanzadas por las nuevas restricciones.

Con esta habilitación el gobierno intenta evitar la parálisis productiva de 2020, cuando las terminales automotrices y los productores de autopartes no abrieron durante casi dos meses.

La caída en la producción arrastró la de las exportaciones, que se desplomaron (en cantidad de vehículos vendidos al exterior) un 38,5% y las ventas, que de 372.474 unidades vendidas en 2019 pasaron a 312.780 el año pasado, un 16% menos .

Fuente: Infobae