En enero las operaciones minoristas se desplomaron un 11.6 por ciento, pero las transacciones on line treparon un 4.8%.

Transcurrido ya el primer mes del 2019, distintos indicadores de la actividad económica confirman una profundización en la crisis económica que atraviesa el país.

Entre ellos se destaca la caída de las ventas minoristas, reflejo directo de la contracción del consumo.

Según un relevamiento realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), sobre un universo de 2.200 comercios pymes de Ciudad de Buenos Aires, Gran Buenos Aires y el interior del país, en enero volvieron a caer las ventas registradas en los locales físicos. El desplome fue del 11.6 por ciento respecto del mismo mes del pasado año.

Sin embargo, y también confirmando una tendencia de años anteriores, el comercio electrónico mantiene un importante crecimiento. El mismo estudio de CAME destaca que las ventas on line registraron un crecimiento del 4.8 respecto de 2018.

“En la modalidad online hubo 14 ramos en alza y uno sin cambios, mientras que las ventas al público en locales disminuyeron 11,6 % anual con todos los grandes rubros relevados en baja. Los nuevos patrones de compras de los consumidores explican la diferencia entre ambas formas de ventas, aunque el comercio electrónico aún tiene bajo peso en el total (8 %)", precisa el informe.

“Enero se encontró con un cliente comprando lo justo y necesario, y un empresario dispuesto a vender como sea. Hubo grandes descuentos por compra en efectivo y facilidades de pagos con tarjetas, en muchos casos asumiendo los costos el negocio", añade el reporte.

El descenso también se percibió en las cantidades vendidas por los comercios minoristas, con una caída del 10% en enero.

Los descensos más profundos se registraron en bijouterie (-14,9 %), calzado y marroquinería (-14,8 %), muebles (-14,3 %), bazares y regalos y Joyerías y relojerías (-13,8 %).

Omnicanal

Más allá de la situación económica, el alza en las compras on line también responde a preminencia de los medios digitales en la cotidianeidad. Paulatinamente, los consumidores se han ido inclinando por un medio al que antes miraban con recelo.

“Hoy el comercio es omnicanal. El cliente decide a través de qué canales consume. En las ciudades grandes, por la movilidad y los costos de traslado, la búsqueda resulta mucho más fácil vía web", explica Guillermo Montenegro, titular de la Cámara Mediterránea de Comercio Electrónico (CAMECE).

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