Antropología Forense busca ponerles nombre a los cadáveres. Piden que familiares de desaparecidos brinden muestras de ADN.

El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) tiene en su poder seiscientos restos de desaparecidos durante la última dictadura militar que aún no pudieron identificar.

Por ello, invitan a familiares de desaparecidos a contactarse de forma confidencial a través del teléfono 0800 3453 ADN (236), para coordinar una toma de muestra de sangre que permita nombrar a los cuerpos que figuran como NN (ningún nombre).

La línea funciona de lunes a viernes de 9 a 16 horas, y en ella orientan a los familiares sobre los pasos a seguir. Desde el equipo afirman que una consulta no implica una obligación de dar sangre, sino que abre distintas opciones. En caso de aceptar ofrecer la muestra, aclaran que sólo puede utilizarse con fines identificatorios.

“Una sola gota de sangre puede ayudar en este proceso de identificación. No se trata de obligar a nadie. Es una decisión personal de cada familia, con sus tiempos y que se lleva a cabo de manera confidencial. A 43 años de la dictadura, aún sigue siendo una decisión difícil, pero buscamos que las nuevas generaciones tomen la posta", comentó Luis Fondebrider, miembro fundador del equipo y actual director ejecutivo de la organización, en diálogo con la agencia Télam.

Por el momento, los restos permanecen resguardados en la sede en Buenos Aires del EAAF, ubicada en el predio de la ex Escuela de Mecánica de la Armada, y algunos permanecen en la sede de Córdoba.

“Es importante que estos cuerpos recuperen su identificación para poder darles una sepultura digna y mitigar tantos años de angustia e incertidumbre para las familias", indica Fondebrider, a cargo del equipo que logró restituir la identidad de unas 750 personas que fueron desaparecidas durante la dictadura militar, a través del proyecto Iniciativa Latinoamericana, que se inició en 2005.

El Equipo Argentino de Antropología Forense está compuesto por 50 personas y en mayo cumple 35 años de actividad. Debido a distintas causas judiciales abiertas, los antropólogos recuperaron cuerpos de cementerios (tales como el de Avellaneda o San Vicente), fosas clandestinas -como el Pozo de Vargas, en Tucumán- , o hallados en costas del mar.

El equipo intervino además en identificación de restos en casos como el atentado a la AMIA, la investigación sobre la muerte de Carlos Menem hijo, el caso Maldonado y más recientemente la identificación de 112 soldados enterrados en el cementerio de Darwin, en las Islas Malvinas.

Colaboran como peritos en causas judiciales de femicidios, trata de personas y otros delitos. También formaron parte de la identificación de los restos del Che Guevara y de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, en México.