Tenía 4 meses cuando fue abandonado en la calle, y después adoptado. Su madre cursaba un embarazo de 2 meses cuando fue secuestrada en 1977.

Javier Matías Darroux Mijalchuk es el nieto 130.

Residente en Capilla del Monte, fue presentado este jueves en la sede de Abuelas de Plaza de Mayo de Buenos Aires, con la presencia de representantes de organizaciones de Derechos Humanos y, entre tantos otros, el futbolista profesional Nahuel Guzmán.

Tiene casi concluidos sus trámites de restitución de identidad, con validaciones de títulos primarios y secundarios mediante.

Como en todos los casos, su historia es particular, ya que sabe desde 2016 que es hijo de desaparecidos. Sin embargo, hubo mucha gente que le insistió en recurrir a Abuelas, y una década antes se había hecho la prueba en el Banco de Datos Genéticos.

Resultó negativa, debido a que no habían logrado dar con la línea sanguínea paterna.

Hijo de Elena Mijalchuk y Juan Manuel Darroux, desaparecidos en diciembre de 1977 mientras ella cursaba un embarazo de dos meses y él tenía cuatro meses, hoy dice que “los genes no son joda”.

A los 41 años, decidió sentarse al lado de Estela de Carlotto y Sonia Torres pese a que alguna cuestión judicial pendiente, generalmente demora los anuncios oficiales en casos similares.

Pero quiere conocer detalles de la historia de sus padres y las circunstancias en las que desaparecieron.

Este jueves, sentenció: “Quiero saber la verdad sobre lo que les pasó, quiero saber si tengo un hermano o hermana”.

Así como su tío lo buscó cuatro décadas, aduce que sacar a la luz su caso podría ayudar a quienes están indecisos.

Ayer, en la conferencia de prensa, Roberto, que no abandonó la búsqueda, dijo: “Un desaparecido es un muerto que vuelve todos los días. Javier Matías no era un desaparecido: estaba en lugar equivocado, estaba con personas maravillosas que lo habían adoptado".

A su vez, lo moviliza saber si puede conocer a su hermano o hermana.

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