Repudiado por trabajadores, familiares y allegados, se recibió en prisión, donde cumple la pena tras matar y quemar al fotógrafo en 1997.

En aquel enero de 1997, Pinamar se sacudió con el tremendo asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas, que apareció en su auto, totalmente quemado, y con dos disparos en la cabeza.

Años después, la Justicia certificó que el policía Gustavo Prellezo había sido el autor material del crimen, y lo condenó a cadena perpetura.

Ahora, desde familiares y allegados de la víctima, además de laAsociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA) repudian su matriculación como abogado, después de que se recibiera en prisión.

El Colegio de Abogados de Quilmes, tiempo atrás, lo matriculó y, al certificar que aún cumple una condena (tiene libertad condicional), le retiró la habilitación.

Ahora, aparece habilitado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Con textos como “¿Estás detenido injustamente por algo que no hiciste o te armaron una causa y sos inocente? Llamanos y te vamos a ver o nos entrevistamos con tu familia, te podemos ayudar?”, se ofrece como abogado.

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