La de diez kilos, ya se comercializa como barata a 350 pesos. Se paga $ 100 más cara desde los primeros días de enero.

De un día (y un año) para el otro, el costo de la garrafa de gas pequeña, que pesa diez kilos, pasó a costar cien pesos más.

La bienvenida al 2019 vino con un aumento en el producto, al que deben recurrir la gran cantidad de familias y ciudadanos que no cuentan con el servicio de gas natural domiciliario.

De los doscientos cincuenta pesos que costaba el año pasado, pasó a $ 350.

En definitiva, un ítem más con aumentos.