La Copa Argentina siempre otorga hazañas de este tipo y nos demuestra que el fútbol a veces no entiende de lógicas. Ayer Racing de Córdoba escribió otra historia épica en la historia de este certamen al dejar afuera a uno de los cinco equipos ‘grandes’ de nuestro país.

La academia jugó mejor que San Lorenzo durante los 90 minutos e incluso mereció más. Sin embargo apenas pudo empatar 1 a 1 con gol del ‘Tucu’ Rivero de cabeza. Ya en los penales, apareció la figura de Leonardo ‘Cali’ Rodríguez. El histórico arquero albiceleste detuvo dos penales y le dio la clasificación a la siguiente fase.

Pero la habilidad de Rodríguez en la tanda de penales no es nueva. En cinco definiciones atajó nueve disparos: quizás los más recordados sean los 2 penales que atajó ante Central Norte de Salta que significaron el ascenso en 2017.

Pero, ¿cuál es su secreto? Anoche, previo a la definición, el entrenador de arqueros Marcelo Zampetti le acercó una botella de agua con una etiqueta particular. Allí estaban marcados los habituales pateadores del ciclón, el número de camiseta y hacia dónde dirigían habitualmente sus disparos. ‘Cali’ miraba el machete previo a cada penal y luego ejecutaba.

En la definición le atajó disparos a Donatti y Martegani, dos de los que aparecían en el machete. Y estuvo cerca de taparle la pelota a Ortigoza, de los mejores ejecutores que hay en el fútbol argentino.