El departamento cuenta con el 10% del total de electores. En 2015 Unión por Córdoba sacó una diferencia de 5 mil votos en el departamento.

Con casi 180 mil habitantes, el departamento Punilla es el quinto en materia de población. Sin embargo, por el crecimiento demográfico experimentado en las últimas décadas, se convirtió en el tercero en materia de densidad habitacional, quedando detrás de Colón y de la capital provincial.

Es además el valle turístico más visitado de la provincia, con Villa Carlos Paz como emblema y con festivales nacionales de primer nivel en Cosquín, La Falda, Santa María de Punilla, etc.

Durante los 20 años de gestión de Unión por Córdoba, y pese a ser una zona de influencia directa del ex gobernador De la Sota y del actual presidente del partido, Carlos Caserio, el departamento Punilla ha presentado importantes reveses para el peronismo cordobés.

En las elecciones provinciales de 2007 el Frente Cívico (actual integrante de Córdoba Cambia) obtuvo un gran triunfo en Punilla.

Aunque en 2011 y en 2015 Unión por Córdoba triunfó en el total departamental (5 mil votos en el último comicio), los gobiernos de las principales ciudades del corredor siguen siendo esquivos al peronismo puro.

En Cosquín, Gabriel Musso (proveniente del Partido Socialista) fue reelecto el pasado 28 de abril al frente del Proyecto Cosquín. En La Falda, Javier Dieminger obtuvo un amplio triunfo para dar un nuevo período de intendencia al radicalismo. En Villa Carlos Paz, Esteban Avilés cumplirá dos mandatos consecutivos con una alianza vecinal a la que llegó como parte de aquel Frente Cívico.

Los comicios que se realizarán durante este mes encontrarán a Avilés como parte de la alianza Hacemos por Córdoba, luego que el Partido Socialista se sumara a la unión de fuerzas que lleva a Juan Schiaretti como candidato a gobernador.

Sin embargo, en las últimas semanas se produjeron fuertes cruces con Mariana Caserio, quien también ocupa un lugar entre los postulantes a legislador por el oficialismo. Avilés marcó distancias y dirigió fuertes críticas a José Manuel de la Sota; Caserio le recordó que él se había sumado a esa alianza que criticaba.

Estas disidencias al interior de Hacemos por Córdoba se presentan como una oportunidad para los partidos opositores. Éstos apuestan también a lo que puedan aportar los candidatos y referentes de Bialet Massé, Huerta Grande, San Esteban, Cabalango, Charbonier, localidades que también dirimirán sus gobiernos municipales el próximo domingo.

El radicalismo ha apelado a su identidad en un terreno donde supo cosechar mieles. Mario Negri, bendito por la Casa Rosada, remarcó acciones políticas, obras entre ellas, que han tenido como beneficiarios a los habitantes de la región.

La inseguridad, el narcotráfico y la dilapidación de recursos del Estado han sido flancos explotados también por los discursos opositores. Los dos primeros han sido eje de reclamos, particularmente en Villa Carlos Paz. Casos como el de Andrea Castana golpearon fuerte la reputación de las instituciones vinculadas a la seguridad en la provincia.

El manejo de recursos con un dudoso criterio de prioridad ha sido señalado en dos proyectos que terminaron en polémica. Por un lado el trazado de la autovía sobre la ruta 38, iniciativa que tuvo que detenerse para su rediseño por la fuerte oposición de vecinos y ONG del sector que advertían sobre el fuerte impacto ambiental. Por otra parte, el reciente puente José Manuel de la Sota, concebido como parte del proyecto antes mencionado. Esta obra es señalada como secundaria ante, por ejemplo, la necesidad de afrontar la contaminación del Lago San Roque.

Precisamente, el avance de proyectos inmobiliarios sin respetar las normativas vigentes es otro aspecto harto criticado a la gestión de UpC durante los últimos años.

Desde el Centro Cívico confían en las obras que tienen para mostrar (como la ampliación de la Autopista Córdoba – Carlos Paz y los puentes) como una prueba de la importancia estratégica conferida al valle.

 

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