En apenas la próxima semana cumpliría 93 años y aún le quedarían siete para la soledad .
Pero a nosotros nos quedarían por delante cien.
¿Es la diferencia entre la literatura y la realidad?.

En su discurso de recepción del Nobel de Literatura del ´82, el Gabo concibe una relación magistral entre ambas, al relacionar hechos históricos americanos como el germen de lo que después se escribió de ellos. 

De todas maneras, repito, todas, algunas incógnitas se resisten a ser despejadas. 

Habrá sido real, porque maravilloso seguro que es? ¿O habrá sido maravilloso, porque seguro que es real? Y qué cosa lo es, es eral ¿lo real maravilloso o lo maravilloso real?  ¿Y el realismo mágico?.

Quizás la historia de América no sea sino una crónica de lo real maravilloso: una perspectiva más de la historia, no necesariamente una ficción. Pero sí, tal vez, un realismo mágico.
El Gabo decía a partir de sí mismo: “el periodismo es un género literario (…) el reportaje es un cuento totalmente fundado en la realidad (…) no hay ninguna ficción que sea totalmente inventada (…) escribí mis Memorias para darle la espalda a los monumentos que se levantaban en mi honor.”

Y él sabía donde estaba.

Y donde está,

“Yo creo si un escritor tiene que escoger para vivir entre el cielo y el infierno, escogerá el infierno: hay mucho más material literario”.

Y quizás por eso sobrevivió a todas sus muertes

A la anunciada,

A la soledad secular.

Al  cólera.Y

Y al amor. 

En 14 meses escribió 100 años, y después dijo trataré de “desembrujarme de mí mismo”.

Nosotros no hemos podido aún. 

No sólo por lo que nos dijiste en 1982,

Así.