El próximo sábado se presenta 50.El Caldero el grupo dirigido por Milton Arias, que ofrecerá parte del repertorio del álbum homónimo, más algunas versiones de Herbie Hancock, Francisco Fatorusso, Patricio Rey, y Bersuit Vergarabat.

Será a partir de las 21 hs en Uqbar, San Martín 1613, Unquillo

Anticipadas al 351 6832689. Entradas: $ 400

Sobre Milton Arias

Milton Arias es compositor y bajista. Estudió con maestros como Alejandro Herrera, Osvaldo Brizuela, Juan Carlos Ciallella, Fernando Olmedo, Sebastian Teves, Alejandro Demogli, Eduardo Elia, Oscar Giunta, John Stowell, Tim Collins, Juampy Juárez y Mariano Loiacono.

En 2011 editó su primer trabajo audiovisual llamado “Milton Arias Trío”, es un disco y dvd grabado en vivo por “1961 Audio Estudio”. En Junio ​​de 2014 con el apoyo de la fundación Electroingeniería, a través de Cocina de Culturas, y de Gabriel Soria de Radio Blues Vital, lanzó al mercado su segundo material llamado “64. Antes del Fin ”, nuevamente en vivo y en formato de CD + DVD. Este disco fue grabado en el centro cultural Cocina de Culturas y producido íntegramente por Milton Arias, desde lo artístico y económico.

En 2018 llegó "50. El Caldero", un cd de música escrita para un formato grupal mayor, siguiendo la línea de los trabajos anteriores. Cuenta con la participación de Martín Barroso: piano, Lucas Ramírez: percusión, Fabricio Amaya: guitarra, Luciano Cuviello: batería, Renato Borghi: trompeta, Ismael Avecilla: saxo tenor, Malu Maldonado: voz. Fue grabado y filmado en Sonorámica, un estudio emplazado en el medio de un valle transerrano, en la localidad de San Lorenzo y con el apoyo del INAMU.

Ha participado de ciclos y festivales en todo el país, como el Festival de Jazz de San Luis, el Festival Nacional de Jazz de Salta, el Ciclo Disco es Cultura y el Festival Internacional de Jazz de Córdoba.

Sobre 50.El Caldero

"El Caldero" en el I-Ching es el recipiente donde se sirve el alimento de los nobles. Un utensilio ceremonial que representa la apertura de la casa, el convide a la comunión, la alimentación, y por lo tanto, a la vida.

Todas estas imágenes, que en realidad son metáforas, nos hablan de enriquecer los nobles pensamientos y sentimientos. De afrontar tiempos tormentosos en comunión con los compañeros de viaje, apoyándose mutuamente. Es un tiempo de evolución cultural, y de celebración del otro.

Es un tiempo de reivindicar los buenos valores humanos: libertad, solidaridad, justicia social, paz, de interés colectivo, disciplina, de anular el ego y las individualidades.

No es casual que este nuevo trabajo esté signado por este hexagrama.

Son tiempos turbulentos, que nos dificultan la armonía interior. Tiempos injustos, donde se premian méritos egoístas, donde se coercionan libertades: de decir abiertamente, de manifestarse, de decidir colectivamente.

Sin embargo aquí estamos, viniendo a aprehender lo que nos conviene como grupo, ya no salvarse cada uno solo. Abriendo la casa, para que vengan los amigos a celebrar la vida, ya proponernos los buenos valores.

No es casual que este signo nos hable ahora, aquí.

En este disco no hay solo músicos tocando una música. Hay amigos compartiendo la vida con sus grises. Amigos que además son admirados maestros y valiosos compañeros.

En este disco está el amor en muchas de sus formas. El amor fraterno, el amor por la tarea, el amor al pueblo.

Pero también el amor que más brilla de todos. El amor de dos que se sostienen, que comparten los días y atraviesan el mundo y el tiempo mezquino con la firmeza y la serenidad de los árboles. El amor de dos que se aman.

Tengo la esperanza que al trasluz de estas 7 canciones, como destello que atraviesa la arboleda, asome el paisaje serrano de mi tierra, dice el director del grupo.

Tengo otra esperanza. Y es que algo, alguna mínima idea, un sonido, un gesto, algo de alguna de estas 7 canciones, nos despierte el sentimiento de construir vínculos sociales más justos. Que nos recuerde como los ínfimos habitantes de este pálido punto azul que somos (como dijo el enorme Carl Sagan).

Que nos recuerde que cada mezquindad, cada violencia injustificada, cada acto de opresión, no será más que un instante de nada, perdido en la nada, y que lo más sensato que hagamos con los 70 u 80 años que tenemos para pasar por este mundo (con suerte), es intentar mejorarlo.