El hecho ocurrió en el segundo año del colegio Normal Superior Sarmiento de San Juan, cuando el profesor de teatro Juan Nicolás Esquibel,  leyó un fragmento del cuento "Canelones" del escritor Hernán Casciari, que en su versión orginial contiene las palabras "culo", "tetas" y "poronga".

 Al ver el texto, un grupo de madres y padres se reunió para solicitar explicaciones. Según denunciaron, el material tiene “escenas pornográficas” y «material indebido», por lo que el ministerio de Educación de esa provincia decidió suspenderlo preventivamente.

 «El jueves en la noche se comunica la rectora del establecimiento para informar que había recibido un llamado de un grupo de padres que se manifestaron preocupados por sus hijos por una clase que no era pertinente para presentarlo en una institución educativa», así lo relató Gabriela Vidable, supervisora general de Educación Secundaria.

Al tener conocimiento de la supensión del docente el propio escritor se comunicó con el profesor, con la rectora de la escuela, Marcela Herrera, y la ministra de Educación sanjuanina, Cecilia Trincado, quien le contestó: "No me adelantaría, no he tenido los elementos a mi mano. Que el Ministerio tenga que ver es por vía diferente, paralela, a lo que la jueza de menores está actuando de oficio», aunque dijo que esa información la vio en un diario «por el tema de la protección a menores por.. no sé… la cuestiones sexuales… desconozco los detalles".

A lo que añadió: "Como profesora de pedagogía diré que hay cuestiones del texto y otras de contexto, hay que ver que ese cuento puede servir muchísimo para muchos análisis, desde cómo termina por ejemplo, la perversidad que se puede hacer con un simple juego, desde lo ético y moral, que sería muy interesante de trabajar".

Casciari aclara que el docente leyó una versión "acotada" del cuento original, que se puede leer completo en la web de Orsai, su blog.

 También agregó que el relato está siendo filmado para una serie que protagonizará Darío Barassi.

Elenco de la mini serie "Canelones" Llinás, Barassi, Bordón y Aristarán.

En la versión leída en clase no había "malas palabras" aclaró Casciari. "Luego algunos alumnos se interesaron tanto en el cuento que fueron a buscar la versión original en sus casas por internet, cosa que ya a esa altura deberían darle el premio al profesor porque sus alumnos fueron a internet a buscar algo. En el original hay tres malas palabras que Nicolás no leyó en clase". Y agregó a la ministra: "A los papás hay que educarlos, no hacerles caso en estas pelotudeces".

Marta Buttazoni, directora de Educación Secundaria del Ministerio de Educación de la provincia, dijo a Radio Sarmiento que se trató de “un caso que nos preocupa, dada la complejidad. Según nos informaron, el profesor entregó un texto con contenido sexual y sobre homosexualidad a sus alumnos. A su vez, los habría invitado a los chicos a ver un video en una cuenta personal en la que presenta un monólogo en el que habla de contenido inapropiado para ellos”.

Y sostuvo que se compartió “contenido inapropiado, que no está dentro de la currícula ni de la propuesta pedagógica. No existe la libertad de cátedra en la escuela secundaria, se debe seguir las indicaciones del material que se incluye en la propuesta pedagógica”. 

Además, Laura Romarión, asesora de menores, señaló que “se investigan varias aristas, no un solo posible delito, pero en caso de existir, sería un delito contra la integridad sexual”.

Por su parte el docente Juan Nicolás Esquibel comentó que “la semana pasada tenía que dar un ejercicio, y los chicos estaban bastante negados. Yo les comenté que estaba en la producción de ‘Canelones’, mientras charlábamos de Fontanarrosa. Y les propuse leerles el cuento. A muchos chicos les encantó, lo fueron a buscar… y ahora estoy saliendo en todos los medios. Usan videos míos viejos, que hacía cuando era estudiante, para escracharme”, relató el docente.

“Se hizo una captura malintencionada del fragmento, se estuvo divulgando por grupos y ahora recibo amenazas, me quieren golpear”, remarcó. Agregó que los padres “no ven el texto como lo vemos nosotros. Yo les dije que la idea era trabajar sobre el texto, es algo necesario para el relato, para el sentido del cuento. Ver cómo lo podemos reemplazar con palabras que sean más correctas. Era un ejercicio, era trabajar sobre esto. ¿Qué cuento es correcto? Si hablo de Fontanarrosa, que insultaba en sus cuentos de fútbol”.

Esquibel además comentó: “la prensa se está agarrando de todo lo que encuentra. He tenido que presentar cartas a los medios que han difundido videos personales míos. Primero, la escuela quiso resguardar mi identidad pero ahora sale mi rostro en todos lados”. Un periodista amigo suyo llamó al Ministerio “y le dijeron que me sacaron todos los cargos, pero a mí aún no me han notificado nada personalmente”.

Casciari le ofreció ayudar a la rectora. Ella le señaló que quien más lo iba a necesitar era el docente: “Te va a necesitar Juan, porque yo estoy siendo cautelosa, pero esto no depende de mí porque no soy autoridad del Ministerio. Creo que ya hay una condena social, donde han empezado a difundir cosas personales de Juan que yo no puedo frenar”.

El cuento relata  una charla telefónica entre dos jóvenes varones, donde hacen una broma a otro interlocutor en la que simulan una conversación con contenido sexual, con la intención de incomodar a la persona del otro lado de la línea. Es solo un pasaje, recuerdo del escritor, que luego lleva al resto de la historia. En ese pasaje telefónico se mencionan las palabras “culo”, “teta” y “poronga”. Pero eso no se leyó en clase.

Para quien desee escuchar el cuento completo leído por su autor, aquí lo compartimos

Hernan Casciari - Canelones

Así lo publicó el escritor en sus redes

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