No es ni el personaje arquetípico de Tirso de Molina ni la ópera buffa de Mozart.

Porque fue de carne y hueso. Claro que no durante tres siglos, sino atravesándolos.

Juan Filloy nació en el por entonces Pueblo de General Paz, el capitalino barrio cordobés el 1 de agosto de 1894 y murió en nuestra ciudad el 15 de Julio del 2000 a los 105 años.

De esa centuria y años, se mantuvo activo nada menos que 70, que seguramente fue lo que le valió el título de “Atleta de las Letras” una biografía literaria que escribiera Ariel Magnus.

Los nombres de los autores que lo han reconocido, David Viñas, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar (lo menciona en “Rayuela” y en “La vuelta al día en 80 mundos”) Leopoldo Marechal (hace lo propio en “El banquete de Severo Arcángelo”) Juan José Saer, Adolfo Prieto y Mempo Giardinelli, no dejan dudas de su excelencia  literaria. 

Pero la reticencia de Filloy a promocionar su obra, ha hecho que sea un autor desconocido por el gran público. 

Entrevista a Mempo Giardinelli en el Festival Biarritz Amérique Latine sobre su documental Don Juan


Este desconocimiento fue parcialmente despejado por el documental fílmico de la autoría de Mempo Giardinelli sobre la vida y obra de Filloy proyectado la semana pasada en el Cine Municipal de Unquillo que pronto comenzará a exhibirse en el circuito, cuyo trailer se puede ver en uno de los links adjuntos a estas líneas. 


“Ver para leer” era el título de un excelente programa de televisión que presentaba quien ahora es nada menos que el titular de la Biblioteca Nacional, Juan Sasturain.

Juan Filloy, un novelista apasionado - Ver para Leer 2010


Y también cabe aquí lo de ver para leer, porque el documental pudiera incitar a la lectura.
Material abundante sí que hay. 

Por ejemplo alguna de sus once novelas que comparten la curiosidad nunca aclarada por el autor de que todos sus títulos se componen de siete letras. 

¡Estafen!, Op Oloop, Caterva, Ignitus, La potra, Vil & Vil, L’Ambigú, La purga 
Sagesse, Sexamor y Decio 8ª

Don Juan - Trailer del documental


Sus pares han elogiado “Caterva” como la mejor. 

La crítica premió “La Potra” (la preferida de Filloy). 

“Vil & Vil” (1975), fue prohibida por el gobierno militar y al ser interrogado durante varias horas fue liberado porque sólo habló de literatura…

Si hubiera (o si yo supiera) un superlativo de prolífico, es el que le sentaría de Don Juan Filloy.
Porque además publicó cinco libros de cuentos, otros tantos de poesía y de no ficción, y “Karcino” un tratado de 8000 palíndromos (se leen igual de izquierda a derecha que a la izquierda, por ej: “Anita, la gorda lagartona, no traga la droga latina”.

Y permanecen inéditos aún, aproximadamente una veintena de títulos. 

Como se ve que aún le quedaba tiempo libre, participó de la Reforma Universitaria trabajando al mismo tiempo de caricaturista, fue miembro de la Federación Argentina de Boxeo y dirigió combates de Luis Angel Firpo, y aunque nunca jugó al fútbol, fue socio fundador de Talleres.
Hay quienes dicen que no se puede ser perfecto…