El actor se presentará en Córdoba lunes y martes en el Teatro Real. En su visita de promoción Canal 10 habló con él.

Un actor de trayectoria, ideas claras y pocos filtros. Gerardo Romano es un apasionado de la actuación pero también de sus creencias. Lunes y martes se estará presentando en el Teatro Real con la obra “Un judío común y corriente” la comedia dramática de Charles Lewinsky con traducción de Lázaro Droznes y dirección de Manuel González Gil.

Un judío alemán, que vive en Alemania, es invitado por un profesor de historia de una escuela secundaria a un encuentro con los alumnos, quienes, luego de estudiar el nazismo quieren conocer en persona a un judío. A lo largo de la obra, el protagonista reflexiona sobre los principales puntos de argumentación por los que considera que no debe aceptar esa invitación.

Es así como Goldfarb (el protagonista) se cuestiona qué es ser un judío, común y corriente en el mundo de hoy y presenta su visión sobre la problemática contemporánea de los judíos fuera de Israel y sobre los problemas específicos que plantea para un judío la vida en un país cuya población vive bajo el peso de las consecuencias del nazismo.

Romano lleva cinco temporadas con la pieza teatral y la gira era una deuda pendiente. En un buen momento profesional, se divide entre el teatro y la tele -está a punto de estrenar la tercera temporada de El Marginal y aunque asegura que vendrá una cuarta no sabe decir si lo conovocarán- y su vida personal.

En Córdoba, Gerardo adelantó lo que siente al interpretrar a Goldfarb. ¡Mirá!

 

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