Ya convertido en el epicentro de la pandemia, superando por primera vez a EE.UU en número de fallecimientos diarios, Brasil continúa sin rumbo político y gran parte de la población está expuesta al virus, al parate económico que agrava la realidad del trabajo informal del país y a un panorama de corto plazo que anuncia el colapso sanitario.

El Instituto de Medición y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington (IHME) aconseja imponer rigurosas medidas de confinamiento, algo a esta altura improbable desde el punto de vista político y operativo. 

Fue en Sao Paulo donde se registró el primer infectado de Covid-19 en Latinoamérica: el caso se conoció el 26 de febrero. El gobierno de Jair Bolsonaro demoró más de dos semanas en cerrar las fronteras aéreas y la puja entre la administración central y las estaduales por la implementación de la cuarentena se convirtió en una novela que fue ganando intensidad, cruces mediáticos y el desfile de tres ministros de salud desde la llegada del coronavirus. 

Cuando gran parte de los países afectados llevan más de dos meses de confinamiento, Brasil dejó librado a la responsabilidad social la gestión del nuevo virus.

La situación epidemiológica es compleja y la transmisión del virus está en una fase crítica, agravada por la ausencia de políticas que mermen la circulación de las personas.

"Brasil debe seguir el ejemplo de Wuhan, de Italia, España y New York, para controlar la epidemia y reducir la transmisión del virus” declaró el Dr. Christopher Murray, director del IHME.

Ayer, 25 de mayo, las muertes en un lapso de 24 horas fueron más en Brasil que en los EE.UU por primera vez. 807 muertes (23.573 totales) frente a los 620 fallecimientos que registró el país norteamericano (97.971 totales). 

 

 

El estudio del IHME analiza las variables de los efectos del distanciamiento social, las tendencias de movilidad (Google) y la capacidad de testeos del país en proporción a su población. Es decir, que si se aplican políticas que afecten algunas de esas variables, como una cuarentena, las proyecciones se verían afectadas también.

La Casa Blanca dispuso el pasado domingo restringir los ingresos aéreos desde Brasil, dos días después de convertirse en la segunda nación con mayor cantidad de contagios en el mundo.