El jefe de Carabineros de la zona este de la Región Metropolitana, Enrique Bassaletti, no pasa desapercibido en medio de las revueltas sociales, extendidas por varias semanas en todo Chile. De hecho, los últimos días debió pedir perdón por una comparación que “no sé si es correcta”, pero “la voy a hacer igual”.

En su descripción, dijo: “Nuestra sociedad está enferma en estos últimos 30 y pico de días. Supongamos que sea un cáncer, y ojalá tenga solución. Para esos casos, se realizan tratamientos con quimioterapia y radioterapia. En el ejercicio del uso de esas herramientas médicas, se matan células buenas y células malas. Y ese es el riesgo al que se someten cuando se usan armas de fuego”.

Con el paso de las horas, en medio de un contexto de conflicto que parece no tener fin, debió pedir disculpas.

El uso de armas, con perdigones, provocó que alrededor de doscientas personas pierdan su ojo, y otros centenares sufran reducción de la vista.