Días agitados se vivieron en Estados Unidos tras el asesinato de George Floyd en manos de un Policía. Un hecho cargado de racismo que terminó por colmar la paciencia de toda la comunidad afrodescendiente y derivó en masivas y violentas protestas en el país del norte.

Este suceso generó que la histórica red hacker llamada Anonymous volviera a aparecer luego de cuatro años con una serie de videos. Allí, criticaron el asesinato de Floyd, prometieron exponer a la Policía y al presidente de Trump, y aseguraron que publicarían información confidencial.

 

 

Además, repudiaron el accionar de la OMS respecto a la pandemia de Covid-19 y, fieles a su estilo, también publicaron un video defenestrando el orden social, la educación y al poder mundial en general.

Así durante las últimas horas, Twitter estalló de comentarios, compartidas, denuncias, confusiones y opiniones encontradas. Algo común en cada aparición de esta organización que genera seguidores y opositores por todo el mundo.

 

 

Como en cada aparición (la última había sido en 2016), filtraron una serie de documentos que dan que hablar. Además, bloquearon el sitio de la Policía de Minneapolis (donde ocurrió el asesinato de Floyd), y hackearon la radio de la Policía de Chicago. También revelaron toda una serie de crímenes similares que sucedieron en los últimos años.

Por supuesto, siempre hay que tomar con pinzas estos datos y no dejarse llevar por la tendencia a querer desenmascarar grandes poderes mundiales. Esta vez, la red de hackers filtró una supuesta lista de famosos relacionados con el tráfico de menores y la pedofilia.

Para potenciar esa denuncia, compartieron una serie de documentos que revelarían que la muerte de Lady Di fue un asesinato para encubrir a la familia real sobre casos así. Y muchos otros nombres estarían vinculados a lo que denominan hace años como #PizzaGate.

Seguidores Anonymous denuncian además que las redes sociales están haciendo todo lo posible para eliminar los documentos y evitar que se viralicen, algo complicado en estos días. Por lo pronto, está claro que el 2020 es un año agitado.