El presidente de El Salvador Nayib Bukele ingresó este domingo al Parlamento acompañado de militares y policías.

La medida fue tomada como una forma de amedrentar a la oposición para aprobar un préstamo de 109 millones de dólares para financiar la lucha contra las pandillas. Sin embargo, los legisladores opositores no se presentaron a la convocatoria.

La presencia militar en la sede del Poder Legislativo provocó el repudio de diferentes entidades.

 

El Salvador: Asamblea Legislativa estuvo más de 30 horas militarizada

 

“Las múltiples denuncias de francotiradores apostados en las proximidades de la Asamblea Legislativa, la presencia militar innecesaria y las restricciones a la libertad de prensa podrían marcar el inicio de una ruta peligrosa para la institucionalidad y para los derechos humanos del país”, comunicó Amnistía Internacional.

La Corte Suprema de Justicia de El Salvador , por su parte, ordenó al Presidente que se abstenga a "hacer uso de la fuerza armada en actividades contrarias a los fines constitucionales establecidos".

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos solicitó que el Poder Ejecutivo y Legislativo dialoguen para garantizar el Estado de Derecho.